viernes, 21 de junio de 2013

Capítulo 22: Sentimientos


-Tengo un gran problema-dije de repente, en el Cavern Club cuando estaba hablando con Grace.

Había transcurrido un mes desde aquella plática con Stu, sobre los rumbos de la vida y esas cosas.

-¿Qué es lo que sucede?-preguntó Grace mientras tomaba un sorbo de su bebida.

-Me han pasado cosas muy extrañas últimamente…

-¿Con que?-pregunto

-No ‘con qué’ es ‘con quién’.

-Bueno, ¿Con quién?-preguntó de nuevo.

-Con Patrick.

-¿Patrick? –río- el tonto que es tu compañero, amigo de Lennon, Harrison y Paul ¿El tonto de la guitarra?

-Ríete todo lo que quieras, es una verdadera desgracia-dije con cara enfadada.

-Muy bien, perdóname, sabes que estoy idiota, pero ¿Por qué dices que te han pasado cosas extrañas?

-No lo sé… es que me trata de una forma que me confunde, es muy amable, en las clases, particularmente en la de Roberts, se pega mucho a mí y siempre estamos hablando…es algo extraño.

-¿Has pensado que quizás le agradas? –dijo Grace tranquilamente.

-Bueno…quizás estoy alucinando, últimamente alucino mucho, igual juraría que Roberts me sonrió, así de grave estoy.

-río- Roberts es perfectamente capaz de sonreír ¿sabes?

-Quedamos en que es un robot hijo de puta, ¿no lo recuerdas?-le dije

-río de nuevo-Sí, Lily, quizás estas alucinando mucho últimamente…¿Por qué te sonrió Roberts?

-No lo sé, le entregue el trabajo que había pedido y fue todo, y hasta pareció amable…me está dando miedo…tampoco he dormido bien, ha de ser por eso que me estoy imaginando cosas…el problema con Patrick es que aunque actué de esas maneras…me gusta que lo haga.

-¿Ah? –dijo Grace de repente, con los ojos bien abiertos, me daba mucha gracia cuando hacía esa expresión, porque se le notaban los ojos muy grandes y se veía graciosa.

-¿Ahora si le tomas importancia a mi platica, verdad? –dije

-No vengas con tus dramas ¿Qué significa eso de que te agrada que sea así? –dijo. El trato con Grace se había intensificado mucho en las últimas semanas, nos reuníamos para criticar a Jonathan Roberts por ser un idiota que se creía el más culto de todo el salón y el único que parecía tener una opinión válida –no es que no fuera así, en realidad, lo era, pero nos molestaba el hecho de que él estuviera al tanto de ello – por esa razón, llegue a tener un buen trato con Grace, con mucha camadería porque nos desagradaban las mismas cosas…

- Eso, que me agrada que se comporte así…es una gran estupidez decirte esto, Grace, pero creo que me gusta –este fue uno de los momentos más estúpidos de mi vida, nunca imagine que tantas complicaciones habría después de esta afirmación que le había hecho a Grace-

-Entonces…¿Qué quieres decir con eso? –pregunto muy intrigada.

-No lo sé…

-Sí que lo sabes…¿Te gusta?- Justo las palabras precisas, las que no quería pronunciar por lo mucho que implicaban.

-No lo sé…quizás…creo, solo sé que me gusta estar con él o bueno…eso siento.

-Mierda, Lily ¿tienes idea de la magnitud de esto que me estás diciendo?

-Sí, lo sé y me aterra.

-Mierda-fue todo lo que Grace termino de decir, y estaba de acuerdo con ella, era una completa mierda.

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-No sé…no me gustan mis ojos-dijo de repente Patrick, estando en clase de Tilly, mientras dibujaba cosas en mi libreta de apuntes. Jamás se podía quedar callado, siempre tenía que estar hablando, era como algo que no podía evitar, tanto como estar respirando, lo sé porque muchas veces le dije que se callara y siempre me dijo que no podía evitarlo, llega a desesperarme muchas veces y Tilly y Greensmore me llamaron la atención gracias a eso, en repetidas ocasiones.

-¿Por qué no te gustan?-dije en voz baja, volteándolo a ver, encontrando sus ojos café muy cerca de mi rostro. Esas eran las cosas que me hacían que me llamara la atención, no sabía explicar muy bien porque y mentiría si dijera que supe en que momento me hice tan cercana a Patrick, solo sabía que me hacía reír bastante, era un idiota, por eso, y eso hacía que me agradara…más de la cuenta.

-Porque son muy comunes, tan siquiera para mí, no lo sé…me gustaría que fueran de color azul o verde –dijo abriendo mucho sus ojos -¿A ti te gustan tus ojos?

-No realmente, solo me gustan dos cosas de mí: mi sonrisa y mis hoyuelos –dije tranquila y honestamente.

-Sí…tienes una linda sonrisa –dijo viendo hacía el pizarrón, en donde Tilly estaba anotando algo.

-A mí me gustan tus ojos –dije de repente, haciendo que se volteara a verme y solo me regalara una gran sonrisa.

Terminó la clase de Tilly y seguí hablando tranquilamente con Patrick…hablaba mucho con él y me agradaba hacerlo, en apariencia, parecía un estúpido y no estoy diciendo que no lo fuera, en realidad lo era, pero podía llegar a sorprenderte, cuando hablabas seriamente con él, podías a llegar a tener una conversación coherente con él, es decir, sin todas las tonterías que suele decir solo porque sí, podría ponerte un poco de atención y comportarse como un adulto, aunque en verdad, la mayor parte del tiempo parecía tener una edad mental de un chico de 14 años, a veces, Harrison me parecía un poco más maduro en su forma de actuar. Había aprendido un poco de Patrick en estos meses en que lo había tratado, era realmente todo un personaje, estaba loco por la música y era un irresponsable de lo peor, no le gustaba que le gritaran, nunca le gustó hacer lo que le mandaban y tenía un gran problema aplazando las cosas –cuando yo ya había acabado los resúmenes que Greensmore nos marcaba, el solía apenas estar empezándolos- su color favorito era el Naranja, un color que se ve bien…en el vómito solamente, si me preguntan, le gustaba mucho Buddy Holly, teníamos muchas cosas que nos diferenciaban enormemente pero también pude darme cuenta de que habían ciertas cosas que nos hacían parecidos, podíamos estar riendo sin parar por todo un día, porque teníamos un sentido del humor muy parecido, pero también, teníamos un problema muy grande, que sería determinante para muchas cosas: Éramos extremadamente orgullosos, cínicos, egocentristas y altaneros. Eso jamás nos llevaría a un buen fin.

-¿Irás esta noche a la casa de Stu?-preguntó de repente, sacándome de mis pensamientos.-

-¿Por qué tendría que ir? –pregunte.

-No sé, creo que habrá una especie de fiesta, me invitaron John y Paul ayer.

-Ah, tampoco me interesaría ir aunque me hubieran invitado, es noche de escuela –dije de repente-

-Tienes razón, es mejor que te quede en casa haciendo la tarea de Tilly, se ve muy complicada-dijo mientras caminaba de un lado a otro, con impaciencia.

-Si ya te diste cuenta que es complicada ¿te quedarás en casa haciéndola?-pregunte con curiosidad.

-No, yo si iré a la fiesta-dijo sonriendo y aun paseándose de un lado a otro.-

-¿Ah?-dije alzando una ceja.

-No quiero que cometas mis mismos errores de aplazar las cosas y no tomarles importancia –río-

-¡Quieres dejar de hacer eso!-dije de repente, me había hartado el paseo que parecía estar haciendo.

-¿Qué?-dijo entre risas-

-Deja de estar caminando de un lado hacía otro- dije fastidiada.

-río-Perdón pero no puedo, es algo que no depende de mí, necesito estar moviéndome.

-¿Qué tanto esperas?-pregunte.

-Que Stuart venga por ti-dijo sonriendo.

-Ah…-pero antes de que pudiera decir algo, llego Stu.

-Hola-dijo a los dos- ¿Ya nos vamos? –parecía decirlo un poco enfadado-

-Claro-dije con un poco de duda en la voz.

-Nos vemos mañana, Lily, que estés bien-dijo aun sonriendo y tomando su camino.

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-¿Te puedo hacer una pregunta?-dijo Stu de repente, no había hablado mucho en ese trayecto y maldecía el hecho de que Grace no hubiera ido a la escuela aquel día –se había quedado despierta toda la noche leyendo un libro de poesías de John Keats y tampoco es que tuviera muchas ganas de escuchar un sermón interminable de filosofía de tres horas con Roberts-

-No seas tonto, sabes que sí-dije.

-¿Qué es lo que sientes por Patrick?-pregunto de repente. Mierda…no sabía porque Stuart me había llegado a hacer esa pregunta.

-Puedo primero preguntarte ¿Por qué me estás preguntando eso? –dije alzando una ceja-

-Solo quisiera saber-dijo sin ningún titubeo en su voz, efectivamente, estaba diciendo la verdad.

-Me…agrada-dije finalmente.

-¿En verdad?-pregunto interrogándome con su mirada.

-Me…

-Gusta, ¿te gusta, cierto?-preguntó alzando una ceja, haciendo que solo me cubriera el rostros con mis manos, me daba vergüenza…me daba miedo el aceptarlo, era algo demasiado nuevo. No es que nunca me hubiera atraído nadie, era que nunca me había atraído alguien que conviviera mucho conmigo, alguien que fuera mi “amigo” por eso era algo tan extraño y realmente, difícil de aceptar.

-asentí-¿Cómo te diste cuenta?-pregunte, aterrada de la posible respuesta ¿estaba siendo demasiado evidente? Me daría un tiro si resultara ser así.

-No te atormentes, solo me he dado cuenta por tu forma de actuar con él…es muy evidente pero para mí, considera que te conozco desde hace muchos años-dijo con una mirada tranquilizadora. Estúpido Stu, siempre sabía que decir.

-¿Entonces no soy muy evidente?- pregunté.

-No realmente, simplemente que me doy cuenta por la forma en que lo tratas, extrañamente dulce, un poco más dulce que con los demás…-comenzó a decir.

-Gracias por decirme que trato mal a las personas-dije un poco irritada por su comentario.

-río-No, Lily, la cuestión es que tú eres muy dulce pero no con toda la gente, ni en todo momento, es muy raro que lo hagas, entonces, para mi ese trato me es absolutamente normal porque así me tratas, pero me puse a observar un poco tu comportamiento con Patrick y me di cuenta que eres similar con él y simplemente me puse a pensar en que lo haría tan especial como para que tu fueras amable y dulce con él, y llegue a la conclusión de que quizás te agradaba…más de lo normal, aunque después pensé que era un sentimiento estúpido porque…no es muy brillante que digamos, pero después me di cuenta que es un poco parecido a ti, así que quizás es por eso.

-Vaya, me sorprendes, ahora serás “Stu Holmes” –dije en broma.

-río- Fueron solo suposiciones que tomaron forma, ahora, sácame de mi tormento y respóndeme ¿Por qué te gusta? –Medite por un buen rato mi respuesta.

-Puedes creer…que no lo sé-dije sin más.

-¿Ah si? Vamos, debes de tener razones por las cuales te agrada…

-Bueno, es un poco atractivo –río por lo bajo- y me hace reír, es lo único que encuentro que realmente pudo hacer que me llamara la atención…o algo así.

-Mierda-dijo de repente, sacando un cigarrillo de su bolsillo- Es peor de lo que creí.

-¿Qué quieres decir?-pregunte intrigada.-

-Es como dicen, yo que sé, si amas a alguien por como luce, es deseo, si es por su mente, es por pura y sencilla admiración pero si no sabes porque…entonces podemos decir que es amor.

-reí-Vamos, hombre, no es que estuviera enamorada de Patrick.

-Solo no quiero que te lastimen-dijo con la mirada muy firme, siempre amé eso de Stu, jamás dijo algo de lo cual no estuviera absolutamente seguro.-

-¿Por qué crees que me lastimarían?-pregunté-

-No lo sé, pero no quiero que lo hagan-dijo aún con esa mirada. Jamás la cambió.

-Tranquilo, no lo harán-dije con una sonrisa pero aún no lo convencía, la preocupación seguía en sus ojos- Te lo prometo.

Nunca hagan promesas, que no van a poder cumplir.

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-¿Y cómo te sientes con todo esto?-preguntó de repente, había invitado a Stu a quedarse a cenar conmigo, aunque hubiera una fiesta en su departamento, como siempre, era obra de Lennon más no de él, estaba Rod, pensaba que podría controlarlo, así que se quedó conmigo.

-Es algo extraño, no te mentiré-dije mientras comía mi pasta tranquilamente.

-¿Crees que el sienta lo mismo por ti? –preguntó mientras tomaba un poco del jugo de naranja que le había servido.-

-Honestamente, no lo creo-dije, eran palabras que dolían un poco, el saber que no era correspondida, era algo…devastador.

-¿Estás tan segura?-alzó una ceja.

-¿Por qué habría de fijarse en mí?-dije alzando igual una ceja-Si lo hiciera, entonces comenzaría a creer que tiene un serio problema.

-No seas de esa manera, no es que fueras un monstruo-dijo

-Solo me falta una metamorfosis más para serlo, no te preocupes-dije en tono de broma, pero las palabras salieron más amargas de lo que planeé.

-Te diré algo, Lillian Arden, he conocido muchas mujeres, pero jamás he conocido una como tú, y estoy seguro de que nunca lo haré, quizás no eres como Brigitte Bardot, lo mejor es que ni siquiera te interesa ser como ella, eres malhablada, no tienes buenos tratos con los demás, pero detrás de todo esto, hay una mujer dulce como un terrón de azúcar que decide no ser así siempre, porque le gusta hacer creer a la gente que es diferente, eres todo un acertijo, Lily pero te aseguro algo, eres la mujer más magnífica que me ha tocado conocer –dijo – Si no siente nada, sencillamente, es porque es un tonto.

-Vaya, el discurso del amigo en situaciones de desgracias amorosas –reí-Gracias Stu, aunque en tu descripción parezco ser más buena de lo que en realidad soy pero Gracias.



Y le agradecí eternamente.


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¡Hola! Adivinen quién esta de regreso, hahaha por primera vez después de mucho tiempo, estoy subiendo otra vez, una vez por semana, espero y hayan estado bien estos días...he estado escribiendo un poco, solo un poco y me siento agradecida de hacerlo, hacía tiempo que no podía...hoy (ayer mas bien) fue la graduación del Bachillerato, a la cuál no asistí x3 haha pero esta bien, al fin, soy libre de esa escuela, la extrañaré...sin duda, ahora queda esperar mis resultados de la Universidad espero quedar, y bueno...he estado de perezosa sin escribir por estar leyendo la trilogía de 50 sombras de Grey la cual no les recomiendo, pero para distraerse de pensamientos de mierda que una tipa de 18 años muy jodida y complicada puede tener, esta bien, haha en cambio les recomiendo "Bajo la misma estrella" de John Green ese libro vale mucho la pena ;) bueno, no tengo nada más que decirles, si alguien quiere hacerme una observación acerca del fic, sabe en donde encontrarme tanto en Facebook como en Twitter, son bienvenidas c: y bueno... también quería de alguna forma decirles que este es un fic diferente, sé que quizás la poca gente que lee esto quiere ver más "acción" entre John y Lily y bueno, no les voy a mentir ni a prometer nada que no puedo cumplir, este fic esta pensado para muchas cosas, yo quiero que sea una novela en todo el sentido de la palabra, John es parte importante pero el eje de esta historia va en Lily entonces se va a hablar mucho de Lily y de sus relaciones personales, en la parte temprana del fic (que es la parte en la que estamos) realmente el contacto con John no es tan notorio, ustedes verán muchas más relaciones de Lillian con su entorno, particularmente la de Stuart con ella, será algo que defina muchas cosas, perdonen si les impacienta o lo encuentran aburrido, pero eso es lo que hay, así esta planeada la historia. Y bueno veo que quizás mucha gente ya no lee, quizás por mi ausencia y esta bien, aunque deje de publicar seguiría la historia de Lily en ese manoseado documento de Word, haha....nos vemos pronto. 

PD: Esto va para Valentina, Hola! Bienvenida a mi fic, gracias por leerlo y me alegra que estés al corriente, respondiendo tu pregunta acerca de Marianne Darcy, sigue siendo un personaje pero con menos protagonismo como antes, serán escasas las veces que aparezca hasta que finalmente deje de hacerlo (no debería de hacer esto porque prácticamente estoy dando un SPOILER) pero bueno, las cosas están así, habrán muchos personajes nuevos y otros muchos se irán también, no puedo dar una fecha exacta de cuando será pero son cosas que están decididas y que pasarán. Gracias de nuevo, por leer, te regreso el abrazo desde México hasta Colombia :)

miércoles, 12 de junio de 2013

Capítulo 21: ¿A dónde vamos?


-¿Qué paso ayer?-dijo Grace cuando se levantaba.-

-Simplemente vomitaste por todo Liverpool, lo normal-dije mientras le daba otro sorbo a mi café-

-¿Es enserio?-dijo la chica mientras se tallaba los ojos y se volvía a poner las gafas-

-reí-No, tonta, simplemente te embriagaste un poco ¿estás bien?-pregunte-

-Sí, solo un poco de mareo ¿Tú me trajiste?-pregunto con sus ojos bien abiertos.-

-reí de nuevo-Algo así, Patrick me ayudo a traerte…

-Oh, me alegro, me agrada ese chico-dijo mientras se reincorporaba y se sentaba enfrente de mí-

-¿Quieres café?-negó con la cabeza- Y bueno…¿Ya pretendes irte o prefieres esperar un poco?

-¿Qué hora es?-preguntó-

-Las once de la mañana-dije tranquilamente, aún, tomando mi café.-

-¡¿QUÉ?!-dijo la chica de repente, causando que se derramara un poco de lo que estaba tomando-Perdón…mierda, se me está haciendo tarde.

-reí-¿Qué pasa? ¿Tarde para qué?

-Hoy es el cumpleaños o algo así de una tía mía, es una tía vieja pero mi madre insiste en que tenemos que ir a verla y a felicitarla y un montón de mierda más.

-reí aún más fuerte, Grace me hacía reír y mucho- Bueno, ¿a qué hora será la fiesta de tu tía?

-Me tengo que ir exactamente en menos de media hora, así que será mejor que salga de aquí si no quiero terminar con los oídos ensangrentados de tanto escuchar a mi mamá con el mismo sermón una y otra y otra vez.

-reí-Bueno, suerte en el cumpleaños o algo así, de tu tía.

-Gracias, Lily y perdón por hacerte cargarme desde la casa de Stuart-dijo un poco apenada-

-sonreí-No te preocupes, ya me devolverás el favor algún día-dije y la chica solo me regalo una media sonrisa y salió por la puerta en camino a su casa. Me agradaba mucho Grace, era curioso, había gente que yo conocía desde hace ya muchos años, que la había tratado y aun así, no me caían ni la mitad de lo que Grace lo hacía…quizás era algo en su personalidad que me causaba mucha confianza, no se veía como una persona falsa, muy por lo contrario, parecía y me atrevía a decir, que era una de las personas más genuinas que me había tocado conocer…y agradecía por ello.

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-Hola, extraña-dijo Stuart de repente, llegando a mi casa. Yo me encontraba en el jardín, terminando de leer un capítulo de mi libro….aquel saludo se me hizo extraño puesto que había sido el mismo que James Patrick me había dado apenas, la noche anterior.

-Hola, bola de pelos-dije dibujando una sonrisa en cuanto lo vi venir hacia mí.

-¿Cómo esta Grace?-dijo sentándose en el pasto del patio.-

-Mejor que ayer, eso te lo puedo asegurar –dije riendo-

-¿Tú cómo estás?-me preguntó-

-Supongo que bien-dije-

-¿Tienes planes para hoy?-dijo alzando una ceja-

-¿Por qué tanto entusiasmo en mis planes sociales, eh, Stu?-dije

-No sé…no creo que sea bueno que te quedes aquí, sola-

-Bueno, me acompañarán muchos psicólogos, créeme, ah y filósofos también, no te preocupes por mi soledad, tengo mucha tarea-dije riendo-

-río-Vamos, ¿Por qué no vienes conmigo y conversamos en mi departamento?

-Eso sonó a una insinuación sexual, Sutcliffe, y no, no follare contigo-dije entre risas-

-Eres un asco, Lillian-dijo serio, aunque sabía que mi comentario le había causado gracia-

-Gracias-dije con una mirada cínicamente tierna- Ya, bola de pelos, ¿para qué quieres que vaya contigo?

-Quiero hablar contigo, pero quiero terminar una pintura ¿entiendes mi dilema?-dijo

-reí muy fuerte- Ve y termina tu pintura.-

-Ven conmigo, así te la muestro…-

-Pero Stu, a ti no te gusta que nadie te interrumpa mientras estás trabajando-

-Pero hoy quiero hablar contigo mientras pinto-dijo sonriendo. Bien, eso hizo que decidiera aceptar sin más, si Stu quería hablar conmigo mientras hacía lo que más amaba, era realmente…algo…muy…especial y significativo, era como si yo quisiera hablar con el mientras leía o escribía, era curioso, porque igual lo hubiera hecho con mucho gusto.

-Está bien, bola de pelos, pero tu vendrás a hacer mi tarea, lo digo enserio.

-Está bien, pero vámonos ya-dijo

-¡Que impaciente eres!-dije dándole un golpe en el hombro con mi libro.

-Y tú, eres una agresiva, Lillian Arden, una jovencita muy agresiva-dijo mientras se tallaba dramáticamente el lugar que había golpeado.

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-Entonces ¿Qué te parece?

-No voy a ir contigo a esa cosa-dije con el ceño fruncido

-Solo será una insignificante cena, Lily-dijo mientras ponía cara tierna para convencerme.

-No quiero ir a esa cena de tu familia, por tu mamá y tus hermanas no hay problema, me agradan y mucho, pero no quiero que tus demás familiares piensen que tú y yo tenemos algo, además ¿para qué quieres que vaya?

-Porque me aburriré mucho, son solo familiares muy viejos, y no dicen nada interesante…además, mi mamá quiere que vayas, me dijo que te invitara a cenar, entonces, ya te invite.

-¿Hace cuánto te dijo tu mamá que me invitaras?-dije con cara escéptica.

-¡Qué más da! Yo te estoy invitando ahora.

-De seguro te dijo hace uno o dos meses y me lo estás diciendo justo ahora porque no quieres ir solo a la cena esa de tu familia y quieres llevarme a mi, a que sufra contigo, ¿Es eso, verdad?

-río- Solo ven ¿Sí?

-suspire-No tengo nada que ponerme

-Puedes ir sin ropa, si así gustas, solo ven.

-reí-Bien, pero con mis condiciones, me darás mucho de comer y le dirás a tu mamá que haga de esa pasta que le queda tan bien

-¡Trato!-dijo rápidamente.

-Entonces, está bien, iré contigo…a morir lentamente y sufrir.

-No exageres…

-¡Stu! ¡Tienes visita!-dijo Rod desde abajo.

-Oh mierda…-comencé a decir, porque sabía de quienes se trataban.

-¡Diles que suban!

-Me voy-dije de repente-

-¡Ehh! Espera ¿Por qué rayos te vas?-dijo alzando una ceja-

-De seguro son Lennon y los otros, no, gracias…

-No te mueves de aquí, Lily, si son ellos, está bien, tu eres muy aparte, y ellos igual, no tienes por qué irte ¿entendido?

-refunfuñé- Si comienza con sus actitudes idiotas, juro que le clavare mi zapato en la cabeza.

-Hola, Stu-dijo, para mi sorpresa, Patrick, con una sonrisa que iba de una de sus orejas hasta la otra.-

-Ah, Patrick, ¿Qué haces aquí? –dijo Stu tratando de no sonar descortés pero con una ceja alzada-

-No lo sé, Harrison y Paul me dijeron que estarían aquí y Harrison quería que le enseñara los acordes de una canción de Buddy Holly, y él me enseñaría una de Carl Perkins.

-Oh, eso está muy bien ¿Y utilizan mi casa para sus reuniones sociales, los cabronazos? –dijo en tono serio que a mí me pareció muy gracioso.-

-Sí…bueno, no es mi asunto, yo solo vine porque aquí me citaron...¿Lily? –dijo de repente el muy tonto, cuando se dio cuenta de mi presencia-

-Hola, Patrick-dije con una media sonrisa.

-¿Qué haces aquí?-preguntó.

-Bueno, ella si tienes razones para estar aquí…no como tú-dijo Stu riendo-

-Para toda las tareas que nos han dejado, pensé que no te vería hasta el Lunes…o ¿Es que eres una rebelde que no hace las tareas?-dijo alzando la ceja de una forma que a mí me causo mucha gracia-

-reí-Por supuesto que no, Stu me obligo a venir, el hará mis tareas, lo ha prometido-dije

-Oh si, claro…-dijo Stu mientras ponía una pincelada más.

-¡Hola!-dijeron de repente McCartney y Harrison al mismo tiempo.

-¡Joder, Rod! ¡TE HE DICHO QUE ME AVISES CUANDO ALGUIEN VA A SUBIR!

-¡PERDÓN!-gritó Rod desde abajo. A Stu le molestaba mucho que hubiera mucha gente en su lugar en donde pintaba, ya éramos cuatro personas, y eso le irritaba…mucho.

-Bájense, estúpidos-dijo Stu con una tranquilidad muy graciosa.-Lo que sea que vayan a hacer, está bien, mientras no destruyan mi casa y me dejen pintar en paz.

-Eres un amargado, Stu-dijo Harrison- Hola, Lily-dijo con esa sonrisa tan única de él.

-Hola, George-dije sonriéndole de igual forma.-

-Hola, Lily-dijo ahora McCartney-

-Hola, Paul-dije

-¿Qué tal esta Grace?-preguntó mientras se le escapaba una sonrisa, si yo fuera otra, esa sonrisa hubiera bastado para que me le tirara encima. Pero Paul no era mi tipo, ni yo el suyo.

-Después de unas cuantas vomitadas en el sofá de mi casa…-reí- No, está muy bien, solo se mareo un poco, creo que se embriago pero fue muy poco, ya está bien.

-Bueno, eso es lo importante, pensé que si se pondría mal…-dijo Paul.

-Oh, Paul, tu siempre una lindura-dijo Patrick para después apretujarle las mejillas.

-¡Déjame!-dijo McCartney.

-¡Déjame! ¡Déjame!-dijo Patrick en burla.

-Ya, Patrick, deja a la señorita en paz-intervino Stu causando que yo soltara una gran carcajada.

-Bueno, vámonos para abajo, dejemos a Stu trabajar en paz-dijo Harrison y así, Paul y James lo siguieron.

-¿Entonces si eres una señorita, Paul?-escuche que preguntó Patrick, después de que Harrison cerrara la puerta.-

-Son terribles-dije entre risas.

-Vaya que sí…¿Qué opinas de Patrick?-dijo Stu mientras seguía con su pintura.

-Me agrada ¿Por qué preguntas?-dije alzando una ceja.

-Simplemente…a mi igual me agrada-dijo sin más y seguía pintando…

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-¿Ya te vas?-escuche que preguntaron tres voces al unísono en cuanto baje y decidí ponerme mi abrigo-

-Sí, ¿por qué?-pregunte

-Pensábamos ir al pub que queda aquí cerca ¿Quieres venir con nosotros?-pregunto Harrison-

-¿Qué irán a hacer? Si van a conocer chicas, no le veo el sentido…-dije

-Ven, podemos pasar un buen rato – dijo Patrick

-Vamos, Lily-dijo Paul sonriéndome.

-Gracias chicos, pero no…prefiero ir a mi casa, tengo tarea que hacer –reí- nos vemos.

-¿Quieres que te acompañe?-pregunto James Patrick.

-Eh…-pero antes de que yo pudiera contestar, salió Stu a mi defensa.

-Tranquilo, vaquero, yo la acompañaré, no destruyan nada mientras llevo a Lily a su casa, ¿entendido? –dijo Stu a tono de amenaza.

-Está bien-dijeron los tres.

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-Has estado muy callada últimamente-dijo Stu mientras caminábamos.

-Quizás, porque no tengo mucho para decir, solo sé que necesito llegar a mi casa a terminar mi tarea de Filosofía-dije

-Para el sensual Roberts-dijo Stu

-Oh sí, claro…ese profesor me da un sentimiento que no puedo explicar.

-¿Por qué lo dices? ¿Te gusta?

-reí-No, sencillamente es una sensación extraña…quizás son alucinaciones mías.

-Esperemos que no, una futura psicóloga con alucinaciones…eso no suena bien.

-Para nada bien, pero qué más da… ¿A dónde vamos, Stu?-pregunte de repente.

-Por ahora, a tu casa –dijo sin inmutarse.

-No, me refiero ¿A dónde vamos? Con nuestras vidas…con todo…

Hubo un silencio, en el que Stu se dedicó a reflexionar su respuesta.

-Vamos hacia donde tenemos que ir, no sabemos exactamente donde es, pero ten por seguro que sabremos cómo llegar, te lo prometo.

-La vida es muy rara ¿Sabes?-dije de repente.

-En extremo…pero ¿Sabes?

-¿Qué?-pregunté.

-Eso es lo que la hace bella


-Supongo que sí...-dije mientras seguíamos caminando, aun preguntándome que es lo que seguía y aunque pensara una y mil cosas, jamás, en ese momento, pude saber qué es lo siguiente que pasaría, ni en mi vida, ni en la de Stu, ni en la de nadie…porque así de rara es la vida. Un extraño misterio…pero estaba y estoy de acuerdo con Stu, es esa extrañeza lo que la llega a hacer tan bella.

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¡Hola!  HE REGRESADO DEL ABISMO. hahahaha! al fin, estoy de vuelta, ya estoy casi a un paso de graduarme de el Bachillerato, o morgue, como yo le digo, el próximo Viernes es la ceremonia de Graduación, ya presenté mi examen de admisión a la Universidad, así que les ruego que recen por mí, que le pidan a John y George por mí y esperemos lo mejor, solo quedan esperar los resultados, he vivido unos meses de puro ajetreo pues ya era lo último de la prepa... así que creo que todo esta saliendo y terminando bien, perdónenme por haberme ausentado tanto, es que no solo era la escuela sino otras cosas personales, muchas cosas, sucesos... que me han marcado el año y quizás, hasta la vida y todo eso se junta y hace que no pueda encontrarme a mi misma para escribir la historia de Lily, no es porque no haya querido, no he podido, y me mataría si hago de esta historia, para la cual tengo grandes planes, una mierda, sería lo último que haría mierda, espero y entiendan mi posición y también entiendan que este capítulo ha quedado bien MIERDA. Lo lamento mucho, en verdad, pero es lo más que puedo darles, ojalá y todavía haya gente dispuesta a leer esta cosa, en verdad. Y bueno... les recomiendo un libro por el cuál me quede despierta hasta las 6 de la mañana {lo leí en PDF, la economía... XD} se llama "Después del arco iris" de Cecelia Ahern, autora de PD: Te amo x3 léanlo, no creo que se arrepientan. ¡Nos vemos, preciosas lectoras! Cuídense! 

miércoles, 1 de mayo de 2013

Capítulo 20: Encuentros



-Bueno…¿irás a decirle ahora a Lennon o qué? –le dije de repente a Stu, cortando la mirada que Grace le estaba dando.-

-No lo sé, quizás…su supuesta fiesta comenzarás a las siete, pero es casi seguro, que a esa hora ya estará ebrio.-dijo Stu sin perder el disgusto.-

-Bueno, entonces no sé qué mierda sigues haciendo aquí-dije seria.-

-Nos vemos después, Lily –dijo dándome un beso en la mejilla- Hasta luego, Grace. –dijo mientras se iba en dirección a su apartamento con un rostro lleno de preocupación…¿Lograría que Lennon cancelara aquella fiesta?

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-Vi que quedabas viendo de una manera muy curiosa a Stu-dije de repente, en el camino junto a Grace.-

-¿Qué?-dijo la chica con toda la sangre de su cuerpo en sus mejillas.-

-reí-No te asustes, solo es un comentario.

-Oh bueno…no, no…no es lo que tú crees yo…-comenzó a titubear-

-reí de nuevo-Lo que yo crea realmente no importa, pero tengo que decírtelo, Grace, Stu tiene novia – dije tratando de no herirla, debía de ser algo un poco complicado.-

-Oh…lo imagine-dijo de repente- pero no, no me gusta o algo así, solo me agrada su forma de ser.

-reí-Stu ocasiona eso en todo ser humano que lo llega a conocer.

-Supongo…-dijo Grace

-Bueno, nos vemos luego, Grace ¿te han dejado mucha tarea?-pregunte de repente-

-Ah solo lo usual, excepto por Roberts, él prácticamente quiere que veamos toda la materia en un fin de semana, pero todo normal-dijo la chica viendo hacía sus zapatos, avergonzada, quizá, por lo que acababa de decirle.-

-Bueno, suerte-dije dándole una sonrisa y viendo como cruzaba la calle para llegar a su casa.-

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Me senté en el sillón de la sala, esperando tomar un buen libro y leer durante toda la tarde, tenía un numero razonable de tarea como para matarme pero prefería hacerlo al día siguiente, mientras, disfrutaría mi tarde…

Hasta que alguien toco la puerta con gran entusiasmo y maldije para mis adentros.

-¿Quién es?-dije de repente, mientras me reincorporaba y caminaba rumbo a la puerta.-

-Tu sueño hecho realidad-dijo la voz más molesta de todo Liverpool.

-¿Qué quieres?-dije irritada mientras abría la puerta y me encontraba con el estúpido de Lennon.-

-Darte un espejo, para que veas que fea eres-dijo con una sonrisa burlona.-

-¿Qué quieres?-volví a preguntar más irritada.-

-Mimi te manda esto, espero y sea veneno para cucarachas o algo así-dijo

-Espero y sea tu cerebro, eso explicaría el que seas tan idiota-dije sonriendo burlonamente, mientras tomaba el recipiente que me había llevado.-

-Lo que digas, enana y fea-dijo mientras caminaba de regreso a su casa y fumaba un cigarrillo.-

-Idiota-dije tratando de que lo oyera.-

-¡Gracias por el cumplido!-gritó desde donde estaba.-

---

Abrí el recipiente que había traído el estúpido de John, lo abrí y era un pedazo de tarta de manzana, Mimi Smith siempre había sido muy amable con mi tía, y ahora conmigo, lástima que su sobrino fuera un idiota.

-¡Lily!-dijo alguien de repente.-

-¿Ahora qué?-dije para mis adentros y fui, de nuevo, a abrir la puerta.-¿Stu? ¿Qué haces aquí?

-No quiere cancelar la fiesta-dijo Stu con un tono de desesperación que me hizo reír.-

-¿Qué harás entonces?-pregunte alzando una ceja.-

-No sé…lo peor es que Rod está totalmente de acuerdo, arruinaran mi departamento, Lily-dijo pasándose las manos por el cabello.-

-No exageres –reí- solo harán uno que otro desastre, pero no lo destruirán, suerte con tu pequeña fiesta…digo pequeña con sarcasmo porque obviamente, medio Liverpool está invitado –dije aun riendo, causando que se irritara.-

-Muy graciosa…ahora por graciosa, vendrás-dijo afirmando algo que obviamente NO iba a pasar.-

-Oh, si, por supuesto-dije con sarcasmo.-

-No te lo estoy proponiendo, te estoy diciendo que vas a ir-dijo Stu con una sonrisa pícara que hizo que me enfadara.-

-¿Disculpa? ¿y desde cuando tú me dices que hacer, ah? –dije soltando mi libro de mala gana.-

-río- Vamos, Lily ¿Qué harás en un Viernes por la noche?

-Puedo quedarme a leer un buen libro, escuchar algo de música, ver televisión o simplemente adelantar algo de la montaña de tarea que tengo…no lo sé-dije

-Vaya ¡Que divertido!-dijo con sarcasmo-Ven, te prometo que no te arrepientes, además, quiero que conozcas nueva gente.

-Yo no quiero conocer nueva gente-dije aún irritada.-

-Vamos, te hará bien…-comenzó a decir-

-No veo la necesidad de hacerlo, Stu-dije

-Vamos, Lily, puede que conozcas a gente nueva que te agrade, ya verás, tu misma lo dijiste, medio Liverpool estará allí-dijo

-Pero allí estará el idiota de Lennon…-

-¿Y? Eso no debe de importarte, es su fiesta pero es mi apartamento, no te preocupes porque te vaya a molestar, no lo hará-dijo muy seguro de sí mismo-

-¿Seguro?-pregunte alzando una ceja, considerando su propuesta-

-Sí, es más…podemos invitar a Grace, quizás ella también quiera venir-dijo de repente-

-Lo dudo, pero quizás si…-dije aun pensativa.-

-Bueno, te veré allí ¿cierto? –dijo con una sonrisa implorante.-

-Lo pensaré-dije finalmente-

-Espero y vayas-dijo dándome un beso en la mejilla y marchándose, sabía que al final de cuentas, lo complacería.

Maldito.

---

-Hola, buenas tardes-dije cuando estaba enfrente de Josephine Marsden.

-¡Hola, Lily! ¡Que sorpresa! ¿Se te ofrece algo?-dijo la señora dibujando una sonrisa amable en su rostro.-

-¿Esta Grace?-pregunte, respondiendo igualmente, con una sonrisa.-

-Claro, deja que le diga que estás aquí, pasa, siéntate por favor-dijo Josephine mientras iba a buscar a su hija-

-Hola, Lily ¿te puedo ayudar en algo?-pregunto Grace tallándose los ojos, supongo que habría de estar durmiendo-

-Oh, bueno, verás Grace, quisiera que me ayudarás con un tema de Filosofía ¿podrías? Es que se me dificulta mucho-dije

-alzó una ceja dudosamente-Esta bien…solo deja que me acomode la maraña que tengo por cabello.

-reí-Te espero en mi casa, ¿Segura que no te interrumpo?

-Bah, no digas tonterías, en unos minutos estoy allí-dijo la chica aún con tono somnoliento.

Tuve que mentir, obviamente no le diría nada acerca de la fiesta en frente de su madre, seré estúpida pero no a tanto extremo.

---

-¿Qué es lo que no entiendes?-dijo Grace cuando entraba a mi casa-

-Olvida la puta Filosofía, ¿Recuerdas que Stu detendría la fiesta de Lennon? –Asintió- no pudo, el muy idiota, entonces me vino a, prácticamente, forzar para que vaya a la puta fiesta y me dijo que te llevara ¿Me acompañas?-dije tratando de convencerla con una cara de súplica, de esas que pone un perrito callejero cuando tiene hambre y tú tienes comida-

-Oh…no sé, Lily…no conozco a nadie en esa fiesta y…

-¡Exactamente! Yo tampoco conozco a nadie, pero él quiere que conozca gente nueva y estupideces, vamos, por favor-dije sin dejar mi cara de perrito hambriento-

-Oh…-suspiro- vaya, que demonios, está bien.

-¡Sí! ¡Gracias!-dije muy emocionada-

-río-Pero hay un pequeño problema…

-¿Cuál?-pregunté.-

-Mis padres…jamás dejarán que vaya a una fiesta y menos si saben que es de Lennon, preferirían quemarme viva o algo así.

---

-¿Ya estas lista?-dijo Grace de repente, entrando de nuevo a mi casa-

-Sí, vámonos-dije tomando un bolso con mis pertenencias-

-Espero y haya alcohol-dijo de repente-

-Mientras no te embriagues, todo está bien-dije cerrando la puerta-

-río-No te prometo nada-

-¿En verdad te gusta el alcohol?-pregunte alzando una ceja-

-A veces-dijo con una sonrisa pícara.

-¿En verdad?-dije seria

-río fuerte-Es una broma, prefiero, no sé…un cigarrillo.

-suspire-Bueno, creo que eso habrá de sobra.

El plan era el siguiente: Los padres de Grace creían que ella pasaría la noche en mi casa, como dos chicas normales…era una vil mentira, por supuesto que era la excusa para poder ir a aquella ridícula fiesta sin tener tantos problemas por las restricciones que los Marsden les ponían a su hija.

---

-¿Por qué tienes tanto interés en venir a esta fiesta, Lily?-pregunto Grace en una parte del trayecto desde nuestras casas hasta el departamento de Stu-

-Realmente no lo sé…quién sabe, solo tuve curiosidad de saber que tanta gente estará allí, te prometo que solo estaremos una hora o dos, no creo soportar a tantos idiotas reunidos en un solo lugar-dije causando su gracia.

---

Llegamos al departamento de Stu, estaba Rod afuera, fumando un cigarrillo.

-Hola, Rod-dije de repente.-

-¡Hola, Lily! Vaya, que sorpresa que estés aquí…-dijo

-Esta es mi amiga, Grace Marsden-dije mientras ellos dos se saludaban.-

-Yo soy Rod Murray, amigo y compañero de Stuart.-

-¿Qué haces aquí? ¿Por qué no estas adentro?-pregunté-

-Ah, porque hay demasiada gente y quería fumar un cigarrillo tranquilamente, pero ya que están aquí, las conduciré con Stu, no creo que logren verlo de entre tanta gente-dijo Rod abriendo la puerta para subir al departamento.

-Mira que trajo el viento, Stu-dijo Rod-

-¡Han venido!-dijo Stu muy feliz-Hola Grace-

-Hola, Stu-dijo Grace con una sonrisa amable-

-¿Ves que mi suposición de que medio Liverpool estaría aquí no era tan exagerada?-dije. Y no me equivocaba, había muchísima gente, de todos lados, no conocía ni a la tercera parte, solo pude distinguir a Paul bailando con una chica que no había visto antes y a George, en una esquina, conversando con alguien que no reconocí de inmediato.

-Sí, lo sé…pero…

-Hola Stu-dijo una voz femenina de repente, era una chica alta, bastante más alta que yo y un poco más que Grace, tenía un cabello negro y largo, y un rostro muy amable, sin una sola gota de maquillaje, eso era lo más admirable.

-Hola, Pam-dijo Stu con una gran sonrisa al ver a la chica- Lily, Grace, esta es mi compañera de clases, Pamela Henson.

-¡Hola!-dijo Pamela ofreciendo su mano con un gran afán- ¿Cómo están?

-Bien, gracias-dijimos Grace y yo al unísono-

-¿Tú también estudias Arte?-pregunto Grace-

-Así es-sonrió-

-Oh, vaya, que bien-dijo Grace correspondiendo su sonrisa-

-¿Y ustedes que estudian?

-Filosofía

-Psicología

-¡Vaya! ¡Que interesante se ve!-dijo la chica, era gracioso, había conocido a gente como Pamela antes, muy entusiastas y amables, pero eran falsas, muy falsas. En cambio, Pamela, tenía algo que la hacía ver muy sincera en su forma de tratar a la gente.- Iré a saludar a Cynthia, nos vemos Lily, nos vemos, Grace-dijo

-Hasta luego, Pamela-dijimos al unísono, de nuevo-

-Por favor, llámenme Pam-dijo la chica yéndose tranquilamente, hacia donde estaba Cynthia Powell, la novia del estúpido de Lennon.

---

-Miren quien está por aquí…-dijeron dos voces más que conocidas.

-Hola, tontos-dije graciosa-

-¡No te hemos visto en siglos, Lily!-exclamó Harrison-

-No seas exagerado, Harrison, solo no me has visto en unas semanas.

-Pero parecen siglos-dijo McCartney.-Hola, Grace

-Hola, Paul-dijo Grace sonriendo-

-¿Cómo han estado?-Pregunto Harrison-

-Bien, gracias-dijo Grace un poco tímida-

-¿Qué han estado haciendo, ustedes, eh?-pregunte alzando una ceja-

-Oh, tu sabes, tocando música por aquí, tocando música por allá…nada importante-dijo McCartney con aquella sonrisa que derretiría a cualquiera-

-Vaya, veo que siguen haciendo lo mismo de hace unos meses –reí-

-No esperes que los músicos cambien sus hábitos-dijo Stu uniéndose a nuestra conversación- Me he dado cuenta de que soy terriblemente maleducado ¿quieren algo de beber?

-No, sé que lo único que has de tener es alcohol y paso…-dije

-Yo quiero una cerveza-dijo Grace sin más, causando mi sorpresa, la sorpresa de Harrison y McCartney y por supuesto, la sorpresa de Stu.

-Oh, claro, ya te la traigo y Lillian…tengo la cocina agua, no solo vivo de cervezas ¿Sabes?

-Eso dices-dije divertida-sé bueno y tráeme un vaso de agua.

-¡Pero si aquí estas! –dijo James Patrick de repente, causando algo muy extraño en mí.

-Ah, Patrick, pensé que ya te había perdido para que me dejaras de molestar-dijo George gracioso-

-Ah, cállate Hari-dijo Patrick y de repente, noto mi presencia-Hola, extraña-dibujo una sonrisa en su rostro-

-¿Conoces a Lily?-pregunto McCartney alzando una ceja-

-Nos conoce a mí y a Grace-dije, buscando a Grace con la mirada, mi sorpresa fue verla con una cerveza en su mano y conversando muy animadamente con Stuart y con una chica y otro chico, de seguro, habrían estado hablando de Arte, ya que a ella parecía interesarle mucho…quizás por eso se sentía atraída hacía Stu-

-Soy compañero de Lillian-dijo James-

-¿Estudias Psicología?-pregunto Harrison con gran asombro-

-río-Se supone

-Oh, dios, lo lamento, Lily, ahora tendrás que lidiar con la molesta presencia de este engendro-dijo Harrison-

-Oh, mi presencia no es más molesta que la tuya –dijo Patrick siguiéndole el juego-

-¡Paul! ¡George! ¡Vengan!-dijo la rasposa voz de Lennon en un grito.

-¿Qué quieres?-pregunto McCartney, igual, en forma de grito.

-Solo vengan-respondió Lennon mientras tenía en una mano una cerveza, y un brazo lo tenía alrededor de los hombros de Cynthia-

-Ya venimos-dijo Harrison-

-Vayan, que si no, su papi les pegará-dijo Patrick de forma burlona-

-Ya verás, cabrón-dijo Harrison con una sonrisa pícara-

-No pensé el verte aquí-dijo Patrick regalándome una sonrisa, una muy bonita sonrisa-

-Ah –reí- no pensaba venir pero Stu me insistió.

-No pareces el tipo de chica que va a fiestas-dijo

-¿Qué tipo de chica te parezco entonces?-pregunte alzando una ceja-

-Una muy interesante-dijo sonriendo de nuevo-

-¿Ah que te refieres con eso?-pregunte-

-No sé, de seguro te gusta leer y escribir y esas cosas que para mí, se me hacen muy interesantes.

-¿Ah sí?-dije en tono gracioso- Eres la primera persona que cree que las cosas que hago son “interesantes”.

-Siempre hay una excepción-dijo guiñándome un ojo, pero no a forma de coqueteo, fue una forma muy…extraña…que desgraciadamente, tuvo un efecto muy extraño en mí.

---

-Te digo que mis ojos son negros-decía Patrick-

-Te digo que no, Patrick, los ojos negros no existen, solo café muy oscuro-dije, tenía discutiendo con él por más de una hora acerca si sus ojos eran café oscuro o si eran negros-

-¿Pero cómo puedes decir eso? Son mis ojos, conozco su color mejor que tú-seguía diciendo-

-¡Que no existen los ojos negros, te digo!-seguía diciendo yo. Llevaba conversando con James por un buen rato, estaba hablándome de temas irrelevantes hasta que llegamos al color de sus ojos, que me parecían muy bonitos, por cierto.

-Lily…-interrumpió Stu mi discusión con Patrick-

-¿Qué sucede?-pregunte-

-Creo que Grace está un poco…fuera de sí –dijo Stu y volteé a ver a Grace, en un rincón con una cara que notaba que el alcohol, le había caído mal, MUY MAL.

-Mierda ¿Por qué la dejaste que tomara tanto?-pregunte a forma de reproche-

-¡No fue mi culpa! Estaba bien hasta hace unos minutos, y ya no sé qué le sucedió-dijo Stu excusándose-

-Ah, me la llevaré antes de que vomite encima de Lennon…espera…mejor esperemos…-comencé a decir-

-No andes con juegos, Lily, ven…te ayudo a llevarla-dijo Stu

-No te preocupes-dije- Tú quédate a ver que no te destruyan el puto apartamento-dije-

-¿Segura?-dijo

-Claro, además…tú también ya estás un poco ebrio, no quiero andar contigo por allí, además en verdad, destruirán tu departamento si te llegas a ir-

-No te preocupes, Stu, yo las acompaño-dijo Patrick de repente-

-Oh, no –me sonroje-No te molestes tu tampoco

-río-No estoy ebrio y puedo ayudarte a llevarla, son la una de la madrugada y es peligroso, no es molestia.

-Gracias, Patrick-dijo Stu

-No hay de que-dijo Patrick tomando a Grace por un lado y conduciéndonos a la salida-

-¡Hey Patrick!-grito el estúpido más grande de Liverpool- ¡Ten cuidado, no te la vayas a querer tirar, es de Stuart!-dijo sin gracia alguna-

-¡Oh, tenía que hablar un estúpido para cerrar la velada!-grité irritada y causando que Patrick se riera por lo bajo-

-Vámonos, no le hagas caso, esta ebrio-dijo

-Aparte de que este ebrio, siempre ha sido un estúpido-dije volteándolo a ver mientras me regalaba una sonrisa, otra en la noche, una muy bonita sonrisa.

No sabía que tenía James Patrick que hacía que sintiera algo muy extraño dentro de mí, era algo que me parecía nunca haber experimentado antes, me causaba una sensación…nueva, muy nueva.

O quizás, solo era mi estúpida imaginación.

Estúpida.

---
Hola! ¿Cómo están? ¿Que creyeron? ¿Que me había muerto? Pues casi, pero sigo medio respirando, hahaha, disculpen por el atraso, de nuevo, es que he tenido tantas cosas en la mente, que no se me ocurre nada para Lily por eso les dejo esta mierda de capítulo que fue lo único que pude sacar de mi muy exprimido y seco cerebro :c y es que, ahh no crezcan, es una trampa, es muy feo con eso del último semestre del Bachillerato y que la Universidad que si a donde me iré, que que estoy haciendo con mi vida, con mis amistades, BLABLABLABLABLABLABLA es lo que no me deja el poder pensar bien y darles una buena historia, no les prometo regresar pronto pero tampoco que no regresaré, quizás en este Mes no ande muy activa porque pues ya es el "último" antes de toda la presión de la Universidad, de todas formas, me agrada que estén al pendiente, no sé que decirles, ya casi no me fluyen palabras bueno...si por cierto no sé...a alguien le gustaría leer algunas de mis poesías? es una pregunta al aire nada más...hahaha déjenme muchos comentarios:3 las quiero mucho a todas, les mando un abrazo cibérnetico(?) hahaha cuídense y estamos en contacto! 

jueves, 4 de abril de 2013

Capítulo 19: Primeras Impresiones


-¿Ya viste al nuevo profesor de Filosofía? –le dije a Grace en nuestro trayecto rumbo a nuestras casas, mientras Stu nos acompañaba, guardando silencio y silbando una canción alegre de forma sutil.

-¿Roberts?-pregunto

-Si-me limite a decir.-

-Sí, lo he visto, joder, es sensual-dijo de repente, olvidando que Stu estaba con nosotras, en cuanto él y yo escuchamos eso, soltamos una carcajada muy fuerte que causo que la chica se ruborizara.

-Sí, creo que tú y todas las chicas de la Universidad lo piensan-dije

-¿A ti no te parece atractivo?-pregunto alzando una ceja.

-Bueno Grace, te diré que tiene una forma de pensar muy peculiar que le podría llamar la atención a cualquiera, pero, como yo no soy cualquiera solo me resulta interesante, mas no me atrae o algo por el estilo.

-río- Supongo que no podría esperar menos de ti.

-reí-Victoria Thompson ya se te adelanto, por si querías conquistarlo –dije sin dejar de reír.

-Joder, el tipo lleva apenas un día y ya tiene un club de admiradoras-dijo

-Y ¿Sabes? Lo peor es que la mayoría son putas, y a él no le agradan las putas.

-¿A quién le agradan?-pregunto Grace de forma retórica.

-A ningún hombre digno de respetar-dijo Stu de repente.

-¿Lo crees?-pregunto Grace, en lo que parecía ser la primera vez que se hablaban.

-Por supuesto que sí, es una tontería pensar que a un hombre digno le puede agradar una puta, bueno, están bien para pasar el rato, jamás negaré eso, pero, ninguna mujer así puede lograr que se le tome enserio.

-Pero a pesar de todo, suelen tener al hombre que deseen y jamás las rechazan.-dije

-Pero piensa esto, Lily, tienen a todos los hombres que quieran a base de coqueteos exagerados, de maquillaje recargado, de una personalidad falsa y plástica ¿Crees entonces que vale la pena ser así? Son para pasar el rato y solamente eso, podrán atraer a miles de hombres pero jamás podrán conservarlo, nunca podrán enamorar a uno solo, te lo aseguro.

-Ha hablado el señor Stuart Sutcliffe, el experto en hombres, amor, putas y algo más-dije causando la risa de la bola de pelos y de Grace.

-Aunque, me gusta creer en tu palabra-dijo Grace de repente.

-Créela, porque es cierto-dijo dándole una sonrisa.

---

Los días iban pasando normalmente, sin ningún apuro, hasta que llego el Viernes, el último día de la primera semana, justo ese día, tenía las dos últimas clases con Roberts, lo volveríamos a ver después de aquel Lunes en que a todas había dejado boquiabiertas, Grace, teniéndome un poco más de confianza y haciendo a nuestra relación un poco más cercana, me había dicho que las chicas de su clase se habían vuelto absolutamente locas por su nuevo profesor, joven, inteligente y apuesto y aunque Grace me lo negara, también se había ganado gran parte de su admiración.

-Buenos días, jóvenes –dijo Roberts entrando a la clase, ah, curiosamente todas las chicas de mi clase estaban sentadas en primera fila, creían que ver a Roberts era más entretenido que una función de cine.

Yo, como buena estudiante cuyo cerebro si funcionaba y no se dejaba dominar por una cosa tan banal como las hormonas, me senté unas filas atrás, en donde al parecer, todos mis compañeros hombres habían decidido ponerse. Al sentarme note que el chico que tenía a mi lado no dejaba de moverse y de jugar algo que tenía en la mano, era molesto porque al moverse me movía un poco y hacía que mi pluma, con la que estaba anotando lo que Roberts estaba poniendo en la pizarra, perdiera el equilibrio y que mi fea letra, quedara más inentendible de lo normal.

-Discu…

-Perdóname, no me había dado cuenta que te he estado moviendo todo este tiempo-dijo James Patrick con una expresión de preocupación tan seria como si acabara de matar a alguien.

-Descuida…aunque llevas haciéndolo durante los últimos veinte minutos –reí-

-¿En verdad? Oh dios, en verdad, discúlpame-dijo

-reí de nuevo-Esta bien, hombre.

-Lillian…¿Verdad?-dijo recordando mi nombre, diciéndolo no muy seguro de sí.

-Así es-sonreí y el me devolvería la sonrisa.- ¿No estas anotando?

-No, después pediré que me los den-dijo sin ningún problema.

-reí- ¿Te gusta esta materia?

-No he escuchado tano de ella como para decir si me gusta o no –río- aunque no es necesario preguntar si a las chicas les agrado, porque creo que están más que felices con la materia.

-…y con el profesor, claro está-dije siguiendo la broma

-¿A ti te parece atractivo?-pregunto de forma pícara.-

-reí-No sé porque todos me preguntan lo mismo, tiene una forma de pensar que podría cautivar a cualquiera pero solo a eso llega conmigo.

-río-Ya veo…

-Stu me dijo que eres amigo de Lennon y Shotton, ¿también te gusta mucho la música?

-La amo, pero Lennon y Shotton son solo conocidos, no confundas con amistad –sonrió, vaya un pensamiento inteligente…-

-reí-Entiendo ¿Qué instrumento tocas?

-La guitarra y la harmónica, un poco de batería igual.-dijo sin perder la sonrisa.-

-Vaya, que bien-dije

-sonrío de nuevo.-¿Eres novia de Stuart?

-¿Qué? No –reí-por supuesto que no-dije tratando de aguantar las ganas de lanzar una gran carcajada.-

-Oh, vaya, es que como Lennon siempre hace bromas de ti y él, pensé que era porque eran pareja o algo así, discúlpame-dijo verdaderamente arrepentido.-

-sonreí-no hay problema, hombre, pero te digo algo, no hagas mucho caso de lo que diga Lennon, la mayoría son estupideces, conozco a Stuart desde que tengo ocho años y desde entonces, hemos sido los mejores amigos.

-sonrío- Sé que Lennon es un poco tonto, pero me hace reír.

-Como a todos-dije igualmente, sonriendo.- ¿Cuántos años tienes?

-En abril cumpliré veinte ¿y tú?-dijo

-Oh, yo igual cumplo años en Abril…¿Veinte?

-Que bien, si, Veinte, lo que sucede es que en mi anterior escuela y ciudad, como prefería estar tocando guitarra o estar con mis amigos, reprobé el segundo semestre de la carrera y por eso, ya me atrase un poco.

-Oh, vaya, lo siento-dije

-río-No hay problema. El cambio de ciudad nos sentó muy bien a mis hermanos, mis papas y a mí.

-Oh, ya veo ¿Cuántos hermanos tienes?

-Dos, los dos menores que yo-dijo- ¿y tú?

-Dos igual, los dos mayores que yo –sonreí-

-¿Te gusta Elvi…. –

-¿Cuáles son sus nombres?-dijo Roberts poniéndose justo enfrente de nosotros.-

-James Patrick-dijo sin ningún problema. Mierda.

-Lillian Arden-dije tímidamente, primeros días y ya me iba a ganar la antipatía de Roberts ¡Genial!

-Muy bien, Señorita Arden, le ruego nos comparta su opinión, viendo que el señor Patrick está muy entretenido escuchando lo que usted dice, supongo que es porque es muy interesante, pase al frente.

Mierda, muy bien, Roberts ya no me agradaba tanto.

-¿Cómo puede usted relacionar la Filosofía con la Psicología? –prosiguió Roberts con mi tortura, estaba enfrente de la clase y odiaba eso, odiaba que todos me quedaran viendo con su gran cara de estúpidos, aunque jamás opté por demostrarles que sus miradas me intimidaban o algo por el estilo, Roberts estaba muy decidido con su pregunta, tenía una mueca que no se sabía si era de burla o de aparente disgusto, con las manos metidas en los bolsillos de sus pantalones de mezclilla.

-En todo-dije finalmente, medite mucho mi respuesta…realmente Roberts, me intimidaba, sentía que si contestaba mal, se reiría de una forma sarcástica o algo así.

-¿Y a que se refiere con eso?-dijo poniéndose en una posición más cómoda, poniéndose la pluma en el cabello, a un lado de su oreja izquierda.

-La Filosofía estudia él porque de todas las cosas ¿Cierto? Entonces, por consiguiente, la Filosofía se involucra en todas las cosas en este mundo, y se involucra con la Psicología en cuestiones de pensamiento, en cuestiones de descubrir el porqué de todo, para descubrir él porque de todos los pensamientos que un ser humano puede tener, lo clásico “¿Quién soy? ¿Qué hago aquí? ¿Hacía donde estoy yendo?” preguntas que deben guiar al ser humano, y que deben de ser respondidas para poder lograr la plenitud de las personas, la Filosofía es esencial en cualquier ciencia que estemos estudiando, así de sencillo, sin la Filosofía no existiese, no podríamos reflexionar acerca de si somos solamente unos litros de agua, un cuerpo que ocupa un determinado espacio…o si somos seres humanos con capacidad de pensar, de reflexionar, de cambiar, de crear…

-Bien, vaya a su lugar…-dijo sin reacción relevante a mi opinión, no supe si le convenció, si pensó que era una verdadera mierda o sencillamente, le parecía muy poca cosa.-Les digo esto…me tomo la materia y mi trabajo muy enserio, si quieren estar conversando con sus amigos acerca de las banalidades de la juventud de hoy en día, salgan ahora y repiten la materia el próximo año, o cuando crean que estén preparados…en cambio, si quieren abrir su mente, dejar las estupideces de un lado y tomarse esto enserio, serán bienvenidos a mi clase-dijo con un tono severo y logro su cometido…nos tomamos enserio la “advertencia” o quizás era una amenaza…o ambas.

---

-Muy bien, entonces las características de la Filosofía son cuatro: Pregunta, Duda, quizás la más importante, El Asombro y la Visión Totalizadora. La pregunta y la respuesta son una pareja indisoluble, las preguntas tienen continuidad en la historia de la Filosofía y tienen respuestas, las respuestas siempre están abiertas –decía Roberts estando enfrente del aula, explicándonos, abusando de los ademanes, de alguna forma…hacía que le prestarás atención, hasta James Patrick, el hombre más inquieto que me había tocado conocer, y solo había convivido con él unas ocho horas desde que me lo presentaron, estaba sumido en la explicación de Roberts. – La duda, es aquello con lo cual, se aprende a pensar, es una actitud filosófica ante el mundo. En el Asombro, la Filosofía se asombra del mundo, de la realidad y es entonces, cuando se crean conceptos, buscando captar que es aquello ante lo que se encuentra, y la Visión totalizadora se refiere al hecho de que la Filosofía ve al mundo entero, no solo ve a una parte o sección de este porque cuando afirma algo, lo hace para todos los seres, hasta aquí ¿Van entiendo? ¿Tienen alguna duda? –preguntó. Nadie dijo nada – La filosofía es la ciencia que siempre les busca dar una respuesta a lo que sucede en el mundo, qué es lo que origina ciertos fenómenos, busca una explicación para todo, la base siempre será el ¿Por qué? Y aunque se crea que todos podemos ser filósofos, eso solo se puede dar con las personas que tengan bien abierta su mente y sus pensamientos.

-¿Entonces no todos podemos ser filósofos?-pregunto Victoria Thompson, era obvio que solo quería llamar la atención de Roberts, y si no…su atuendo, su maquillaje y su expresión, estaban intentándolo.

-Si así fuera, todos los seres humanos razonarían…y sabemos que ahora, el ser humano hace de todo, menos razonar-dijo Roberts en tono serio…sarcástico, me causo gracia y fui la única que reí…no sé si fui la única que entendí, o quizás, la única loca de la clase. O ambas.- Comencemos a ver la relación de la Filosofía con la Ciencia y la Religión. –dijo Roberts continuando su clase.

---

-Quiero decirle que me encantó su clase, profesor-dijo Victoria cuando el timbre sonó y la clase de Roberts terminó, yo era una de las últimas en marcharme por el simple hecho de que al muy gracioso profesor, se le ocurrió la maravillosa idea de escribir mil esquemas, con solo media hora para transcribirlos a nuestros apuntes, aparte de que estaban demasiado largos, yo era una tortuga viviente. Era obvio que Victoria estaba esperando a que todos se fueran para acercársele a Roberts y yo, estaba lo suficientemente cerca para oír su conversación, en mi lugar, seguía escribiendo las últimas palabras, aunque una parte de mi atención estaba en lo que Thompson diría.

-¿Ah sí?-preguntó Roberts con un tono muy seco, hasta ella podría notarlo.

-Así es-dijo ella sonriendo de una forma muy coqueta-Usted ha hecho que la curiosidad por la Filosofía, se esté apoderando de mí –río- hasta podría dejar de estudiar Psicología y comenzar con Filosofía.

-No lo haga, por favor, ya hay suficientes adolescentes infantiles en la carrera-dijo Roberts mientras comenzaba a borrar la pizarra. Bien, quise soltar una carcajada que iba a ser la más grande que diera en toda mi vida, pero me tuve que morder la lengua y tratar de seguir escribiendo, la expresión de Victoria fue todo un poema, al principio creyó que era una broma pero el tono serio de Jonathan le dio a entender, que lo decía enserio…muy enserio.

-Pero…

-Buenas tardes, señorita-dijo Roberts fría y cortantemente, impidiendo que Thompson pudiera decirle alguna otra cosa, se indignó y dejo el aula, muy enojada…bueno, a las putas no siempre les puede ir bien.

---

-Arden-dijo la voz gruesa y rasposa de Roberts, justo antes de que traspasara la puerta, sin titubeos, sin dirigirme la mirada, dijo mi apellido tranquilamente mientras revisaba unos papeles y escribía rápidamente.

-¿Si, Profesor?-dije, temiendo recibir otro regaño, aunque, era entendible…el tipo era nuevo y…-

-Me ha gustado su explicación-dijo, de nuevo, sin mirarme…concentrado en sus papeles.

-¿Si?-pregunte con un ligero tono de sorpresa.-

-Así es…para la próxima, espero que pase al frente por mejores motivos que los de ahora, buenas tardes-dijo Roberts, mirándome por un pequeño segundo, y volviendo a clavar sus ojos en sus papeles.

-No volverá a pasar-dije en un susurro ¿Lo debía de tomar como un halago? Es decir, le gustó mi explicación pero…su tono hacía que sonará como un reclamo.

-Buenas tardes, señorita Arden-dijo cortantemente.

-Buenas tardes-dije yo, pero ahora, de mala gana… ya no me agradaba, oh no. Me fui súbitamente de su vista y salí rápidamente.

Estúpido.

O más estúpida yo por estar revolviendo mis pensamientos con un suceso tan irrelevante como la participación en la clase de Jonathan Roberts, mi profesor de Filosofía que, al parecer, creía que era el único en su clase que podía entender la materia.

Estúpido.

---

-Lo lamento mucho, Lily-dijo Patrick interceptándome en mi camino para reunirme con Grace.- Te juro que no fue mi intención, en verdad lo lam…

-Calla, hombre –reí- ya sé que no fue tu intención, pero también fue mi culpa por estar conversando en la clase-dije con una expresión amable.

-En verdad, lo lamento-dijo pasándose las manos por el cabello negro corto que poseía.

-Ya te dije que no importa-dije mientras llegaba al encuentro con Grace, que estaba conversando animadamente con Stuart…últimamente estaba saliendo temprano del Instituto.

-Hola, Grace-dije-

-Hola, Lily- dijo ella mientras me regalaba una sonrisa.-

-Hola, bola de pelos-dije mientras me acercaba a Stuart y revolvía su cabello.-

-Hola, Lily-dijo Stu sonriéndome.-oh, Hola, Patrick

-¿Qué hay, Stu?-dijo James muy animado.- ¿Irás a la fiesta que Lennon dará?-preguntó.-

-De eso quería hablarte ¿en dónde será?-preguntó Stu con expresión seria.-

-sonrío- Vaya, amigo, te han jodido…me dijeron que sería en tu casa, y que tú estabas de acuerdo…

-¿Jodido cabrón de mierda, me va a escuchar! Nunca le di permiso para que organizara una fiesta en mi casa-dijo Stu irritado.-

-Eso me dijeron a mí, cuando Shotton me invitó-dijo Patrick encogiéndose de hombros, con una sonrisa graciosa dibujada en su rostro.-

-Mierda-dijo Stu mientras sacaba un cigarrillo.

-Bueno…si se cancela, solo dile a Shotton que me avise, hasta luego, Stu…no te irrites, te pondrás más feo de lo que ya estás –sonrió- hasta luego, Lillian-dijo Patrick yéndose con una sonrisa dibujada, sacando la harmónica de su bolsillo y comenzando a tocarla, alegremente.

-¿Qué sucedió?-le pregunte.

-Lennon me dijo que organizaría una fiesta, invitó a todos sus conocidos, incluyendo a Patrick, pero no sabía que la iba a hacer en mi departamento-dijo Stu sin ocultar su disgusto.-

-reí-Es tu culpa-bien, sabía que no ayudaba en nada, pero era la verdad…el dejaba que Lennon se diera esas libertades.

-Mierda, Rod me matará-dijo Stu, Rod Murray era su compañero de departamento.-

-Rod sabe cómo son tus “amigos”, aunque aun así…si, prepárate para morir-dije riendo.-

-¿Por qué no solo le dices que lo cancele?-dijo Grace de repente.-

-Es Lennon…-dije

-Por eso, es Lennon…y lo va a cancelar, quiera o no-dijo Stu decidido.

-reí-Ay, Stuart…eres una bola de pelos y te ves tan gracioso enojado-dije revolviéndole el cabello.

Y solo se escuchó la risa de Grace, que veía a Stuart de una manera peculiar….que me llamo la atención…oh…no.

Conocía esa mirada.

Oh, no.

Oh, no.

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Hola! después de mis ya conocidos atrasados, aquí les dejo otro capítulo c: haha me esta costando un poquito el encontrar la inspiración para escribir, es que tengo muchas ideas, pero pues he estado sumida en tantas cosas que a lo mejor ni son tan importantes, que no me dejan coordinar bien mis ideas, me alegra que les haya gustado el capítulo anterior y que se hayan alegrado por tener de regreso a la cabrona de Lily c: bueno, un saludo para todas, gracias por comentar y ya saben, si alguien se le ofrece algo o solo quiere platicar <- allí tienen mi Facebook ;) no lo duden haha n_n nos estamos viendo c:

Debbie e_e si, ya, SUBÍ CAPÍTULO XD {denle gracias a ella que me presionaba y hacía que me pusiera a escribir hahaha} 

n_n adiós

adiós...
Me estoy yendo...
me fuí....
hahahaha XD e_e okey ya .-. 

jueves, 21 de marzo de 2013

Capítulo 18: Conversaciones



-¿Ya estás un poco mejor?-dijo Stuart en cuanto entramos a mi casa. Sonaba raro…”MI casa”.

-Si…supongo que sí-dije con la mirada perdida…le estaba mintiendo a la única persona a la cual no debería mentirle y ya casi estaba escuchando su sermón.-

-No me mientas, Lillian-Ah, mierda, era más rápido de lo que cualquiera se imaginara.-

-No te estoy mintiendo, Stuart, en verdad-dije tratando de parecer lo más convincente posible.-

-¿En verdad quieres hacer esto más largo?-dijo mientras alzaba una ceja y me miraba fijamente. Tenía tristeza, miedo e ira mezclados…una muy mala combinación.-

-No sé qué es lo que quieres, Stuart-comencé a decir con una actitud agresiva.-

-Simplemente quiero que me digas lo que realmente quieres-dijo

-¿Para qué? ¿Qué harás al respecto? ¡No puedes hacer nada! Entonces no sé porque te empeñas en hacerme hablar ¿Quieres saber cómo me siento? Siento que todo a mi alrededor se está desboronando lentamente, que estoy perdida y no sé a dónde ir. Que estoy sola ¡Así es como me siento! ¿Qué harás? ¿Sentarte a mi lado, darme palmadas en la espalda y decirme que me comprendes? ¡Por favor, Stu! –dije sentándome en el sofá más cercano, tratando de que las lágrimas no se me escaparan. Solo fue cuestión de minutos de que sintiera a Stuart a mi lado…le podía decir de una y mil maneras y jamás se enfadaría conmigo, nunca se iría, a veces me costaba trabajo el asimilar porque lo hacía…nadie debía de soportarme, pero Stuart era el único que lo hacía…era la única persona a la cuál podía acudir…-¿Qué pretendes lograr con todo esto, Stu? –dije dejando que la primera de las lágrimas se me escaparan.-

-Que te desahogues-dijo en un susurro. Bien…ya había tenido un momento reflexivo antes, ahora lo estaba volviendo a tener, pero ahora tenía compañía.-

-¿Tengo miedo, sabes?-dije refugiándome en su pecho.-

-Lo que no quieres entender…es que todos tenemos miedo-dijo mientras acariciaba mi cabello. Lo hacía siempre, desde que teníamos ocho años.-

-No, Stuart, esto es totalmente diferente…mi tía se ha ido, mi madre se ha ido…todos parecen irse y abandonarme-dije tratando de que las lágrimas me dejaran hablar.-

-Lily, ¿Yo estoy aquí, si? Yo no me he ido, y no me iré…aunque así lo quieras, aquí estaré y te apoyaré y protegeré y eso, te lo puedo jurar-dijo tomando mi mano de la manera mas dulce que alguien se hubiera podido imaginar.-

-¿Lo prometes?-dije con la mirada cristalizada con millares de lágrimas.-

-Por supuesto que sí-dijo secando una de mis lágrimas con la yema de su dedo, mirándome tiernamente, finalmente, fundiéndome en un abrazo, el más sincero de todos…el de un amigo.-

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-¿Estas mejor?-dijo Stuart a la mañana siguiente, había venido para desayunar juntos.-

-Sí, así es…gracias-dije dándole una sonrisa, no había sonreído desde hacía ya varios días.-

-No seas tonta ¿Qué tienes para comer? Muero de hambre-dijo sonriendo.-

-Tengo cereal…cereal y…cereal.-

-Hm, ¿Cereal? Bueno…-dijo yendo hacía la alacena y sacando una pequeña taza.- ¿Ya fuiste a reinscribirte?

-¡Mierda! sabía que algo se me estaba olvidando, gracias por acordármelo-dije riendo.-

-¿No te emociona volver a la escuela?-dijo con un tono sarcástico, que no sabía si enojarme o reírme.-

-¿Estas bromeando, verdad? Es una mierda regresar a ese lugar.-

-Tendrás que regresar…durante cuatro años más –río.-

-Cállate y ni me lo recuerdes-dije fingiendo enojo.- Ahora, cállate, que quiero desayunar tranquilamente

-Oh, perdóneme, noble señorita.-

-Tonto-dije sonriendo.-

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Eran las cuatro de la tarde, y se aproximaba la hora en que tendría que ir a reinscribirme a la morgue, digo, universidad…estaba leyendo Orgullo y Prejuicio, pues parecía que llovería y me encantaba leer el capítulo treinta y cuatro, cuando llovía…así es, el capítulo en que finalmente Fitzwilliam Darcy declara su amor por Lizzy y esta lo rechaza…es la mejor puta literatura que puede haber.

-Hace mucho tiempo que he venido luchando, pero todo ha sido en vano y ya no quiero seguirlo haciendo, pues me resulta imposible contener mis sentimientos. Permítame manifestarle cuan ardientemente la admiro…y la amo.

Era la mejor parte del dialogo y…sonó el timbre. ¿Quién puta madre podía osar el interrumpirme cuando estaba leyendo a Austen?

Me pare de mala gana del sillón en donde me encontraba, y fui a abrir la puerta, si era Stuart, juro que le diría miles de groserías…

-Hola-dijo la siempre tímida Grace.-

-Oh, Hola, Grace-dije cambiando mi rostro enfadado por una sonrisa.-

-Mi madre te manda esto-dijo dándome un recipiente, que parecía tener una especie de tarta dentro.-

-Oh, muchas gracias, dile que se lo agradezco-dije sin dejar de sonreír.-

-Bueno, me tengo que…-comenzó a decir pero se vio interrumpida, no dejaba de ver un artículo dentro de mi casa.-

-¿Qué sucede?-dije alzando una ceja.-

-¿Te gusta Jane Austen?-dijo con un singular brillo en sus ojos.-

-Oh –reí- por supuesto que sí ¿a ti también?

-¡Por supuesto, la amo!-dijo muy animada.-

-reí-Ven, pasa, ¿quieres un pedazo de lo que tu mamá mando?-dije sin perder la sonrisa.-

-río por lo bajo-Bueno…está bien.-

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-¡Ese también es mi capítulo favorito!-dije riendo.-

-Caroline Bingley es una estúpida zorra-dijo Grace con el mas sincero odio.-

-¿Sabes? Jamás conocí a alguien que pensará igual que yo respecto a esa perra.-

-río-Odio como se le resbala a Darcy y cómo se comporta con Jane, es una verdadera puta.-

-Otra perra, sin duda, es Lady Catherine de Bourgh

-Oh, si, ¡La odio! Por ella, casi no se da la relación entre Lizzy y Darcy.

-reí-Así es pero bueno… no importa, todos son personajes y todos ayudaron a crear un maravilloso libro-dije-

-Así es-dijo Grace terminando de comer su pedazo de tarta.-

-Oh, Grace, lamento dejarte, pero ya es tarde y tengo que ir a reinscribirme a la Universidad.

-Yo igual voy para allá…-dijo con un ligero sonrojo en sus mejillas.-

-¿Quieres que vayamos juntas?-dije alzando una ceja con una ligera sonrisa.-

-Claro-dijo ella devolviéndome la sonrisa.-

Durante todo el trayecto de nuestras casas, hacía la universidad, casi no hablamos, excepto para unos cuantos comentarios sin relevancia, acerca de música, literatura y arte.

-¿Qué es lo que más te gusta en este mundo?-pregunto de repente, con un entusiasmo que se podía reflejar en sus ojos, un entusiasmo que pocas veces había podido ver en una persona.

-Supongo que leer y observar a la gente…me fascina el ser humano-dije un tanto avergonzada por una respuesta tan marica.-

-¿En verdad?-dijo con los ojos muy abiertos.-

-Así es…¿Tu no crees que el ser humano es maravilloso?-dije alzando una ceja.-

-Por algo estudio Filosofía…claro que es maravilloso-dijo sonriéndome, vaya, esta chica cada vez me caía mejor.-

-Hemos llegado-dije mientras se dibujaba una sonrisa en mi rostro por poder encontrar alguien que parecía ser muy especial…alguien diferente…

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-¿Qué otros autores has leído?-pregunto de la nada Grace mientras íbamos de regreso a nuestras casas-

-Shakespeare, Brönte, Joyce, Alcott y algunos otros cuyos nombres no recuerdo-dije riendo.-

-¿Te gusta la poesía?-pregunto un poco cohibida.-

-No…Me encanta-dije sonriendo ampliamente y ella solo se limitó a devolverme una sonrisa igual de ancha.

-Bueno, Lily…-comenzó a decir.- fue un placer el haber tenido esta pequeña charla contigo, me has distraído un poco de la mierda de mi casa –río, pero de una forma seca, de una forma en que ríe una persona que está pasando por un momento tan malo, que reírse, aunque sea de manera seca, es lo único que puede hacer para no caer en la más profunda depresión.-

-¿Está todo bien?-pregunte tímidamente, es decir, no conocía realmente bien a Grace, solo había sostenido un par de charlas con ella, nada realmente muy profundo, pero tampoco es que se necesiten años para poder conocer a alguien realmente bien, a veces, con solo estar un rato en su compañía, puedes saber hasta que están pensando, hasta que les cruza por la mente, sus gustos, sus sueños, sus expectativas, no con todos, pero si con algunos, alguna gente especial.

-Sí-dijo cortada y secamente, evitando el tema. No la culpaba…¿Realmente alguien quería ponerse a hablar de sus problemas con una extraña? No lo creo.

-Oh, bueno, si algún día necesitas algo, puedes contar conmigo-dije de una forma amable y sobretodo, honesta. Cuando le ofrecía a alguien mi ayuda, lo decía desde lo más profundo de mi corazón, si es que algún día llegue a tener uno.

-No es bueno el estar aburriendo a la gente con tus problemas-dijo de repente, vaya, realmente éramos muy similares en ciertos aspectos.

-No me aburrirías, eso jamás-dije tratando de hacerla sentirse comprendida.-

-Solo que a veces, me siento tan ajena a todo esto, a la escuela, a mi familia y a todo en general, no lo sé…son estupideces mías-dijo.-

-Creo que te logro entender un poco ¿Vas mejor con tus padres?-pregunte tratando de que no se sintiera interrogada o juzgada solo…solo quería ayudarla si es que necesitaba ayuda.

-Bueno, no me dejan de tachar de loca y esas cosas, a veces pienso que el problema soy yo, o quizás solo soy demasiado icomprendida.

-Todos lo somos-dije en un susurro.

-Quizá-dijo igual, en un susurro. – Nos vemos pronto, Lily –dijo mientras se alejaba y daba unos paso hacía su casa…vaya chica, sí que era todo un personaje.

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Pasaron unos días más, hasta que llego el día en que debía de volver a clases, era algo bueno, había estado conversando un poco más y más con Grace, tanto que ahora nos iríamos juntas hacía la Universidad. No quiero decir que el recuerdo de Anna todavía no me perseguía, lo hacía, pero era en las noches en donde un hueco en mi pecho se formaba y no me dejaba respirar y solo podía llorar, si no hubiera tenido las atenciones de Stuart durante todo ese tiempo, quizá me hubiera muerto ya hace mucho tiempo.

En el transcurso del primer día del segundo semestre, todo paso de una forma muy normal, algunos compañeros se acercaron a darme el pésame por lo que había sucedido con mi tía y yo solo me limitaba a darles un tímido “Gracias” y esperando que esa tortura terminase rápido, no me gustaba que la gente me tuviera lástima. Todo iba bien hasta que llego la última clase del día.

La materia era Filosofía, así de sencillo, Filosofía aplicada a la Psicología claro está, ya que se relacionaban mucho.

-Buenas tardes-dijo aquel hombre. Era un chico, no rebasaba más allá de los veinticinco años, era alto, y de complexión apuesta, era esbelto, tenía cabello café y ojos azules, iba vestido de una forma que revelaba su edad, no quiero decir que fuera casual, iba formal pero con un aire moderno. Inmediatamente note que más de una de mis compañeras lanzo un suspiro en cuanto lo vio, era cierto, el tipo era apuesto.- Mi nombre es Jonathan Roberts, y este semestre, seré su profesor de Filosofía.

Ese día, fue la primera vez que vi a Jonathan Roberts. Comenzó a hablar de un tema muy común y para empezar la materia, la clásica pregunta de “¿Para qué estamos aquí?” y Entonces note que el tipo no solo tenía apariencia, hablaba de una forma muy elocuente, nos dimos cuenta de que sabía de lo que hablaba y tenía una percepción un tanto curiosa sobre el mundo y su origen.

Solo escuche un poco de su plática, había algo en él que me llamaba muchísimo la atención.

-Todos ustedes tienen una razón de ser ¿Cuál es aquella razón? ESO quiero que se pregunten.

Al momento de terminar su clase, más de una de mis compañeras se levantó rápidamente a conseguir hablar con él, tan siquiera por unos minutos, esto solo revelaba una actitud que duraría durante todo el semestre: TODAS yendo a buscar a Roberts, algo me decía que no solo era la sensación en la facultad, era la sensación en la escuela, no creo que antes hayan tenido a un profesor tan joven y apuesto y sobre todo, que causara gran poder en las chicas.

Cuando guardaba mis cosas, para retirarme, pude ver en un momento fugaz, como Victoria Thompson comenzaba a coquetearle de una forma muy descarada, no me sorprendía de Victoria, ella era muy bonita y linda en su forma de ser, lo que me dio mucha gracia fue la mueca que Roberts dibujo en su rostro, y eso solo supondría su actitud para con todas…se veía que le hartaba que una casi, manada de adolescentes lo siguieran y lo quisieran conquistar cuando parecían no saber muy bien la ética de un profesor.

Vaya, ¿No le gustaban las putas?

El tipo me agradaba.

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-¡Hola, Lily!-dijo Stuart inmediatamente cuando salí de la Universidad, afuera, mientras esperaba a Grace.

-Hola, bola de pelos-dije sonriendo.-

-¿Cómo te ha ido?-dijo mientras le daba otra calada a su cigarrillo.-

-Bien, tendremos a los mismos putos profesores que nos harán la vida miserable, pero bueno…¡Ah! Tenemos uno nuevo, es de Filosofía y se llama Jonathan-dije

-Me alegro - dijo mientras sonreía de nuevo y notaba que había alguien detrás de él, justo detrás.

-¿Disculpa?-dije de forma educada y amable.

-Ah, perdón, mira Lily, este es James Patrick-dijo Stu de repente, ah, claro, aquel chico había estado en mi salón todo este tiempo y no lo había notado.

-Hola-dije sonriendo tímidamente.-Yo soy Lillian.

-Hola-dijo el dibujando una gran sonrisa.- Mucho gusto.

-Al parecer Patrick está en tu clase-dijo Stu casualmente.-

-Sí, solo que ningún profesor lo obligó a presentarse –reí-

-río- me alegro que así haya sido, odio esas estupideces.

-¿De dónde vienes?-pregunte.-

-De Winchester, mis papás se mudaron este invierno.

-Oh, vaya, espero y la escuela y la ciudad te guste-dije siendo más amable de lo normal.

-sonrío-Si, ya lo creo que sí, ¿Tú también llevas viviendo toda tu vida aquí, como Stu?

-No, bueno, viví aquí una parte de mi infancia y después me fui a Surrey y ahora he regresado.

-Oh, ya veo-dijo mientras jugaba con una armónica que traía en sus manos.-Bueno, me tengo que ir, nos vemos Stu y hasta luego…Lillian-dijo repasando mi nombre en su cabeza.-

-Hasta luego-dijimos los dos al unísono y brindándole una sonrisa amable.

-¿De dónde lo conoces?-le pregunte a Stu en cuanto el chico se había ido.-

-John me lo presento, Shotton y él lo conocieron en la tienda de música, al parecer, también toca la guitarra y es su pasión.

-Oh, parece agradable-dije solo sonriendo, quién diría que aquella tarde habría conocido a dos personas que cambiarían mi vida para siempre.

James Patrick y Jonathan Roberts.

Nadie tenía previsto, lo que estaba por venir.

Ni siquiera yo.

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Hola! ¿como están? hahaha creo que ya paso mas de un mes desde que di la noticia de que no seguiría el fanfic, bueno, dígamos que vi muchas reacciones de su parte y pues realmente lo iba a dejar hasta que pues, me anime a continuarlo porque creo que puedo darle una muy buena historia a Lillian, y bueno....tengo material para inspiración, digamos que estos meses, han sido de lo mas extraños en mi vida, alguna de por aquí ya le habré dicho por que, les diré que pues se pone bueno, yo creo, la aparición de estos dos nuevos personajes, que creo que les gustará, habrán algunos cambios en los personajes por situaciones personales de fuerza mayor, pero bueno, espero que todas estén bien, me siento muy rara aquí en el mundo de los fanfics de nuevo, tiene tiempo que no abría Blogger y bueno, este capítulo, espero no les parezca una vil mierda, me tardé casi un mes en hacerlo, por la falta de inspiración/tiempo/motivación, una mierda, pero es lo mejor que puedo darles para que vean que aún sigo viva. Bueno, cuídense mucho y nos veremos, esperemos que sea pronto c:

martes, 5 de febrero de 2013

Aviso...de nuevo.

Hola, primero que nada espero y estén bien y esas cosas, el motivo de esta entrada es para darles una "explicación" del porque no he subido capítulo, bueno, las cosas están así, simplemente ya no me siento motivada y esas cosas, dos, no veo que nadie lo este leyendo y bueno, no tengo tiempo, aunque las ideas claro que las tengo y tenía/go  un gran futuro, o al menos eso creo, para esta historia, pero por motivos que ya les dije, creo que la solución es dejarlo por la paz y cancelar mi intento de historia, no estoy tratando de llamar su atención ni nada por el estilo, solo sé que no quiero irme así como así porque eso sería muy fácil de hacer, bueno, esa era la razón de la entrada.

Ah y aunque me esté "quejando" de no tener lectoras, o al menos eso creo yo, les pido por favor que si había/hay alguien por allí que lea esto por compromiso hacía mi, les ruego que no lo hagan, lo lean lo que escribo por quedar bien conmigo o simplemente no hacerme sentir mal, prefiero mil veces que nadie lea esto a que lo hagan por compromiso, y también si no les gusta lo que leen, les invito a que dejen de causarse molestias, dejen de leer esto que tanto enfado les causa, yo no le estoy apuntando en la cabeza con una pistola para que lea lo que escribo, así que saben la solución a sus disgustos, bueno, eso era todo lo que yo quería decirles, nos vemos en algún otro lugar, y gracias por la atención que le llegaron a prestar a esta historia, o un intento de ello.

miércoles, 16 de enero de 2013

Capítulo 17: La profunda tristeza que puede sentir un corazón


Habían pasado unos dos días después del entierro de Anna. Recuerdo que los Marsden, tratando de ser amables conmigo, me habían invitado a comer con ellos en infinidad de ocasiones y en todas, decline su invitación. No estaba con ánimos de soportar sus miradas llenas de lástima, aunque sé que lo hacían por tratar de ser amables conmigo, no podía…simplemente no podía.

Ese mismo día había tenido que ir a reinscribirme en la Universidad, algunos profesores que conocieron a mi tía, y alguno que otro compañero, me había brindado sus condolencias.

-Gracias-era lo único que podía decirles, no se me ocurría otra cosa. Ni una sola.

Me sentía sola, me sentía como si ya no tuviera a nadie en el mundo. Stuart había hecho hasta lo imposible para animarme, me había sacado a caminar, había insinuado irnos a Londres por unos días, había dicho que si quería le daría un golpe a Lennon por lo que había dicho el día del funeral de Anna, que si yo quería podíamos ir a la feria de Blackpool. Y yo, me sentía fatal rechazando cada una de sus propuestas, entendía que se preocupaba por mí…pero saliendo, bebiendo, yéndome de vacaciones, o yendo a una feria…no podía llenar el vacío que sentía dentro de aquel espacio que se supone que ocupaba mi corazón…si es que tenía uno.

Me quedaba todo el día en casa, trataba de pasar un rato viendo televisión, oyendo la radio…nada funcionaba. Ni siquiera me concentraba al leer a Austen, Shakespeare, Dickens…quién fuera. No, no podía concentrarme en sus escritos…lo más que llegaba a leer era el capítulo número dos de cualquier lectura, para después darme cuenta de que solo estaba perdiendo mi tiempo.

Todo en la casa, me recordaba a Anna, desde el jardín, su habitación, inclusive la mía.

Todo, en todos los espacios había una parte de su esencia.

Era horrible sentir, que de repente…todo el mundo se me venía encima, porque me sentía sola…muy sola. ¿Ahora qué se supone que debía de hacer? Fue uno de los momentos en donde realmente sentí que tenía que crecer, tenía que dejar de ser una niña…para intentar ser una mujer.

Aunque en realidad, era una niña espantada, buscando esconderse debajo de la falda de su madre…una falda que ya no estaba y que ya no podría encontrar.

Sentía mucho resentimiento por mi mamá…por haberme abandonado…no lo hizo cuando falleció. No, mi madre me había abandonado desde hacía ya mucho tiempo.

Si no hubiera sido por Anna, quizá, yo no hubiera estado estudiando una carrera.

Mi mamá siempre tuvo que solventar todos los gastos que yo implicaba, y en alguna ocasión, me dijo que ella solo me apoyaría hasta que yo saliera del colegio, que si quería ir más allá, yo misma debía de ver que tenía que hacer para lograrlo. Era una niña asustada.

Una niña asustada como cuando me quedaba sola bajo el cuidado de mi hermano, recuerdo que gritaba llorando porque no quería que mis padres se fueran a una de sus “fiestas” que terminaban regresando a las tres de la madrugada, recuerdo que me moría de miedo…miedo del monstruo que podía salir debajo de mi cama, del monstruo que podía venir a comerme y llevarme a un lugar feo y oscuro.

A pesar de que era una “adulta” todavía seguía siendo aquella niña…la que lloraba muy fuerte cuando comenzaban las tormentas eléctricas, porque le tenía miedo a los truenos y a los relámpagos. La que le tenía miedo a los fantasmas, a los monstruos y a los duendes.

La que tenía miedo de que la dejaran sola en el mundo, porque pensaba que no podría ser los suficientemente fuerte para sostenerse en un mundo lleno de odio y miseria.

La que tenía miedo de caerse y que no hubiera nadie para ayudarla a levantarse.

La que no podía dormir en la noche porque tenía miedo de enfrentarse sola al mundo. Muchas veces me sentí sola, triste y asustada…más de lo que alguien se pueda imaginar. Porque muy pocas veces alguien me pregunto si no estaba asustada…el dejar de ser una niña y comenzar a ser una adulta. Se supone que debía de ser responsable y capaz…pero yo no me sentía así.

Quizá era que yo me tenía muy poca estima o quizá era que conocía bien mis capacidades. No sabía que hacer…que decir o cómo actuar.

¿En verdad alguien me quería?

¿Alguien se preocupaba por mí?

Nunca me sentí realmente querida, hasta que llego Anna. Antes de ella…recuerdo que muy pocas veces sentí que realmente mi mamá me quería, nunca sentí el cariño de mi padre y tampoco el de mis hermanos, siempre sentí que yo era un estorbo para todos ellos, sentía que sin mí…todos estarían mejor. Quizá por eso ninguno se había comunicado conmigo para preguntarme como estaba, si había comenzado a estudiar o si tan siquiera, había comido aquel día. No, ninguno lo había hecho ¿Qué era lo peor? Que creo que nunca lo iban a hacer.

Tampoco sentía que les preocupaba, mi mamá solía irse durante horas…dejándome totalmente sola, con la excusa de que yo ya estaba “grande”. En esas ocasiones recuerdo que muchas cosas me pasaban por la cabeza…recuerdo que enfrentaba todos los miedos que me atormentaban, como ahora. ¿Por qué nunca me quiso? Siempre era la pregunta que tenía en el pensamiento ¿Por qué nunca fui lo suficientemente buena para ella? ¿Por qué nunca quería estar conmigo? Siempre parecía que estaba huyendo de mí, que no quería estar conmigo, que prefería estar en donde fuera, excepto conmigo.

Cuando era niña y ellos salían, muchas veces me quedaba despierta esperándolos…y solo me encontraba con un regaño por parte de mi padre y cuando era grande…recuerdo igual preocuparme por mi madre, porque no llegaba…aunque también, solo llegaba dándome regaños.

Nunca valoraron el que yo me preocupara por ellos…y siempre rechazaban todo el cariño que les daba…el cariño que yo quería recibir también. Un cariño que jamás me dieron y si lo hicieron…fue realmente muy poco.

Cuando fui creciendo se solían quejar de mi personalidad ¿Era realmente mi culpa ser así? Que vieran a la niña que siempre rechazaron, la que necesitaba un abrazo y jamás se lo dieron, la que necesitaba apoyo y comprensión y le fue negado.

Que se pusieran a pensar en todas las veces en que tuve que jugar sola, en que tuve que comprender sola, en que tuve que estar sola… en que tuve que entender todo tan rápido, porque si no lo hacía yo sola, nadie me enseñaría a hacerlo.

Cuando era niña, me gustaba enfermarme, porque recuerdo que era en la única ocasión en que realmente toda la atención que requería, los cuidados que necesitaba y lo el cariño que yo tanto anhelaba me eran otorgados. Era por lo mismo que mi cumpleaños siempre fue una fecha muy especial para mí, porque me hacía sentir un poquito especial. Solo un poco.

Recuerdo tener sueños de niña pequeña…sueños que fueron destrozados muy pronto, también recuerdo haber tenido sentimientos, sentimientos que fueron pisoteados, necesidades que fueron ignoradas, lágrimas que yo sola me tuve que secar, decisiones que nadie jamás me ayudo a tomar. Siempre estuve sola y quizá era mejor hacerme a la idea de ello.

La última persona que lo había intentado había sido Anna y ahora ya no estaba.

Con cada cosa como aquella que me pasaba, una parte de mi corazón se endurecía, un sentimiento moría.

Era una insensible, alguien que no podía sentir…porque jamás supe que era un sentimiento.

Alguien que no podía dar amor, porque tampoco sabía que era eso.

Alguien que no sabía dar, porque no sabía el significado de aquella palabra.

Alguien que no podía ser feliz, porque estaba destinada a la desdicha eterna.

Alguien que jamás sería querida, porque no podía dar amor.

Alguien llena de malos recuerdos, resentimientos, enojo y rabia con todos aquellos que alguna vez me habían hecho daño.

Alguien que trataba de parecer fuerte, cuando por dentro estaba llorando muy fuerte y sollozando en la noche para que nadie pudiera ver el dolor que tenía dentro.

Era aquella niña asustada que no sabía qué camino tomar, que no sabía cómo actuar y como enfrentarse al mundo y a la vida y que sentía que si cometía un error…la vida se le escaparía de las manos…

Una niña asustada, eso era yo.

¿Qué triste, cierto? Era un pobre niña de la cual había que tener lastima.

Pero nadie se daba cuenta de ello.

Y entonces tendría que ir caminando por las calles, llorando por dentro y desangrándome y tratando de curarme yo sola…porque no creía que nadie viniera a tratar de curarme.

Porque estaba sola.

No importaba, la niña creció y los sueños han muerto.

Mis sentimientos han muerto.

Una parte de mi corazón ha muerto.

Inclusive yo…creo que he muerto.

No lo sé.

Pero necesitaba salir de allí…necesitaba caminar, a donde fuese…solo caminar. Salí de mi casa con paso apresurado y fui a dar a un pequeño parque muy cerca de allí…encontré una banca vacía y me senté, a observar el sol, los pájaros cantando y las nubes en el cielo.

Comencé a jugar con mi cabello y a tratar de contener las lágrimas que ahora más que nunca, querían salir de mis ojos, logrando empañar mi gafas… entre toda la confusión en la que me encontraba, vi una sombra que parecía estar lejos pero estaba muy cerca.

Era Lennon sentado a la sombra de un árbol, fumando un cigarrillo y viendo hacía ningún lugar en particular. Me quede observándolo mucho tiempo, porque había algo en su mirada…había algo que me mantenía mirándolo…quizá las muy pequeñas y casi imperceptibles lágrimas que parecía estar derramando…no, debía de ser otra cosa…y entonces me descubrió viéndolo ¡Mierda! Aparte rápidamente la mirada, tratando de no que no se notará mi nerviosismo, estaba demasiado mal para alguna de las estupideces de Lennon, era algo que prefería ahorrarme y…

-¿Lily? –dijo una voy más que conocida.-

-Stuart ¿Qué haces aquí?-dije tratando de disimular que sentir su mano en mi hombro me había asustado y mucho.-

-Iba de camino a tu casa…¿Qué haces aquí?-pregunto inspeccionando curiosamente todo el parque.-

-Nada, nada…solo vine a tomar algo de aire fresco-dije tratando de dibujar una sonrisa.-Pero creo que ya fue suficientemente ¿Vamos a mi casa? –dije y el asintió con una media sonrisa dibujada en su rostro. En cuanto me puse en marcha a mi casa, trate de ver si Lennon seguía allí…muy tarde.

Se había ido.

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¡Hola! haha esta vez regresé mas rápido, primeramente ¡Feliz día mundial de The Beatles! un día hecho para celebrar la beatlemanía pero eso se hace siempre ¿No? bueno, espero y les haya gustado el capítulo x) haha y pues me salió muy dramático {denle las gracias a Pink Floyd y a su canción 'Mother'} y si alguna vez se preguntan porque hay tanto dramatismo es porque quiero que conozcan bien los sentimientos de Lily, habrá gente a la que no le guste, pero a mi me gusta llegar a una gran profundidad con los personajes...bueno, en el capítulo anterior solo 4 personas me comentaron... creo que ya se hartaron de esto ¿No? bueno pues...ni modo ¿Que puedo hacerle? Mary, muchas gracias por haberme dado la idea de la parte final del capítulo c: y Debbie, gracias por tus 5 comentarios del capítulo anterior haha! estás bien loca(?) Y bueno a todas las que todavía lean esto, les mando un saludo y un abrazote {ojo, que yo nunca doy abrazos, eh? x)} bueno, la próxima semana ya entro a clases! :c espero que no me jodan tanto para seguir actualizando seguido :D Nos vemos!