domingo, 30 de junio de 2013

Capítulo 23: ¿Está mal?


Todo había transcurrido normalmente. Por “normalmente” me refiero a que no había habido ninguna complicación en mi vida, la escuela y todo normal…ah, excepto por ese sentimiento hacía James Patrick, que no, aún no se iba, al contrario parecía ir creciendo cada vez más y eso…era peligroso, muy peligroso.

-¡¿POR QUE NO FUISTE A LA ESCUELA?!-gritó Grace desde afuera de mi casa.

-Sí, claro, estoy bien ¡GRACIAS! –dije bajándome como podía por las escaleras, hasta que abrí la puerta y se horrorizo por mi estado.-

-Dios santo, ¿Qué te ha pasado?-preguntó con esa expresión graciosa que tomaba cuando hablaba de temas serios.

-Me he enfermado de la puta gripa y estoy muriendo lentamente, Marsden, por eso que es no fui a la Universidad-dije con voz nasal y Grace entró rápidamente a mi casa.-

-¿Ya te tomaste algo? ¿Ya te hicieron sopa?-preguntó con las palabras luchando para salir de su boca-

-reí-Como vivo con alguien que me haga sopa y me de medicinas.

-¿Desde cuando estás así?-pregunto alzando una ceja.

-Desde hoy en la mañana.

-Muy bien, solo espera unos diez minutos-dijo dejando su mochila en uno de mis sillones y saliendo rápidamente.

----

-Aquí esta-dijo Grace entrando junto con su padre, Michael.

-Puta madre, Grace, odio a los doctores-dije en un susurro.

-Lily ¿Por qué no me avistaste que estabas mal? Pude haber venido antes de ir al trabajo y darte unos antibióticos…

-Es que no quería causar molestias, Doctor Marsden, además, odio las medicinas.

-Bueno, me alegro por tu odio, toma –dijo dándome casi una farmacia entera-

-¿Tengo que tomarme todo esto?-pregunté.

-Solo los que están marcados, los demás tenlos contigo por cualquier situación que se pueda dar, a ver, revisaré los latidos de tu corazón –dijo el doctor Marsden haciéndome todo el chequeo de rutina que es necesario en estos casos.- Esta todo normal, solo es una infección en la garganta, guarda reposo, mucho líquido y tomate tus antibióticos. Gracie –dijo mirando a su hija- ¿Puedo regresar a trabajar ahora? –la chica asintió-

-Gracias por venir, papá-dijo Grace con una sonrisa que muy pocas veces le vi.

-¿Sacaste a tu padre del trabajo?-pregunté sorprendida.

-Fue corriendo y prácticamente me saco de una cita con un paciente-dijo Michael Marsden como si fuera la cosa más normal del mundo- En fin, que estés bien, Lily, te veo en la noche, Grace.

-Gracias, Doctor Marsden –dije en un hilo de voz.

-¿Qué? Podrías haber muerto si no lo hubiera ido a buscar-dijo Grace excusándose ante mi mirada de reproche.

-Bueno tampoco era como para sacar a tu papa de su trabajo-dije mientras ponía los ojos en blanco.

-Bah, tampoco es para tanto ¿Te gusta la sopa de pollo? –negué con la cabeza- Lástima, es necesario que la comas, te ayudará.

---

Después de convencer a Grace de que no me moriría, me dejo sola, dejándome una buena dosis de sopa de pollo, que odiaba, odiaba con todo mi corazón la sopa de pollo, dejándome apartados los antibióticos que tenía que tomarme y las horas apuntadas, una cobija, una almohada cómoda y todo listo para poder descansar…en mi sofá. El solo pensar en que si subía a mi habitación y alguien llegaba, tener que bajas las escaleras…mis huesos me dolían demasiado.

Estaba lista para poder dormir una siesta cuando…

-¡LILY!-gritó una voz.

-Eres un idiota, cállate, Patrick-dijo la voz de Stu.

-¿Qué? ¡Perdón! Pensé que quizás estaría duchándose…¿cómo podría escucharnos de ser así?-dijo Patrick con ese tono burlón que siempre tenía después de cometer alguna tontería, porque solía hacerlas con mucha frecuencia, era como si su día no estuviera completo si no decía o hacía alguna idiotez.

-¿Qué quieren?-dije en un hilo de voz y parándome, a recibirlos-Hola-dije de mala gana.

-Te ves mal-dijo Stu con un rostro lleno de preocupación-¿Qué te sucede?

-Estoy enferma desde la mañana. –dije con una voz nasal peor que la de la mañana.-

-Me extrañó que no fueras a tus clases- dijo en un susurro Patrick-

-reí por lo bajo- ¿Por qué?

-Porque siempre vas a todas las clases y me pareció algo extraño que hoy no fueras-dijo James.

-¿Cómo supiste que no fui a la Universidad, Stu?-pregunte-

-Patrick me lo dijo, igual Grace se extrañó…pensó que habías muerto o algo así-dijo Stu tratando de ocultar su diversión ante tal pensamiento de Grace.

-Oh, ella ha estado aquí y ha comprobado que no estoy muerta –reí- perdón por preocuparlos.

-No te preocupes, estás bien, por lo que veo-dijo Patrick, pasándose las manos por su cabello, apenado…¿Apenado? Vaya, esto era nuevo.

-¿Quieres que te ayude en algo?-pregunto Stu.

-No, Stu, gracias, solo quiero dormir mucho…

-¿Ya estás tomando medicamentos?-pregunto Patrick alzando una ceja-

-Sí…odio las medicinas pero si no me tomo estas, es seguro que moriré-dije con cara de asco. Siempre he odiado las medicinas desde que era una niña pequeña, oh bueno, desde que tenía catorce años.-

-¿A qué hora te la tienes que tomar?-pregunto Stu muy serio.

-Tranquilo, papá –reí- tengo bien medida las horas y si me las tomaré, no estés preocupado.

-¡Que risa, Lillian! –Dijo con un gran tono marcado de sarcasmo- Si te mueres igual quiero que te sigas burlando.

-Vaya, hombre, no puedes soportar una inofensiva broma-digo después de poner ojos inocentes, cosa que solo hago para molestarlo de vez en cuando.

-Ah, eres imposible –dijo mientras daba un resoplido- Descansa, Lily y cuídate, si llegas a necesitar algo, no dudes en decirme-dijo Stu para finalmente darme un beso en la frente.

-Me aseguraré de anotar las tareas para decirte cuales son –dijo Patrick con una sonrisa, vaya, para él, el anotar las tareas ya era mucho, así que era algo “especial”-Espero y te recuperes pronto –dijo despidiéndose al mismo tiempo que daba un beso en mi mejilla.

Y así, los dos chicos se marcharon sin más…¿Y qué hacía la estúpida de Lillian? Se tocaba la mejilla en donde Patrick hacía apenas unos minutos había depositado un sencillo y cálido beso.

Patética, Arden.

Patética.

---

Al día siguiente me sentía mucho mejor que el día anterior, ahora solo tenía una ligera tos, nada fuera de lo común, la molesta fiebre había cesado y eso era lo importante.

Aquél día paso sin demasiados eventos interesantes o dignos de mención. Excepto que Patrick había estado muy distante de mí…y eso se me hacía muy extraño por su parte ¿Había hecho algo mal yo? ¿Le había disgustado? O bueno, quizás Patrick era esa clase de chico que se aburría fácilmente de las cosas y cuando ya no le causaban ningún tipo de entretenimiento, se alejaba…esa una observación muy descabellada pero muy psicológica, oh, hurrah, Arden, estás comenzando a decir cosas estúpidamente psicológicas…y la gente decía que no serviría para Psicóloga –es mentira, nunca nadie dijo tal cosa, pero de seguro había más de uno que lo pensaba –

-¿Qué haces?-dijo Grace a la hora del almuerzo, estaba sentada en una banca, comiendo un emparedado de pollo, lo más “tolerable” para mi estómago después de una gripe casi letal.

-Comiendo-dije con un trozo de emparedado en la boca, con mis palabras poco entendibles, a Anna le molestaba horriblemente que hiciera eso, a pesar de que siempre le explique que mi madre no pudo hacerme entender que es un acto de mala educación, la enfurecía terriblemente. Sonreí ante el recuerdo de la dulce Anna, siempre tan cálida y paciente, era la mejor enfermera del mundo…

-¿Cómo te sientes?-preguntó Grace al sentarse a mi lado, sacando su almuerzo de una bolsa de papel y también, sacándome de mis propios pensamientos, un tanto deprimentes.

-Mucho mejor, gracias-dije con una sonrisa amable. Grace era muy linda, aunque a la mayoría de la gente parecía que les diría que se fueran a la mierda, pero si la llegabas a tratar mejor, era una persona muy amable.

-No es nada –dijo igualmente con una sonrisa – ¿Estás bien? – preguntó con curiosidad.

-¿Por qué lo preguntas?-dije con confusión…bueno, Grace solía ser muy observadora.

-Estás como ausente –dijo

-¿Huelo mal?-pregunte

-No –dijo un poco asombrada por mi pregunta.

-¿No tengo nada en la cara?-pregunte de nuevo.

-No-dijo

-Ah, entonces no sé porque putas Patrick ha estado distante de mí-dije finalmente-

-río-Ah, así que ese es el problema. ¿Desde cuándo está con esa actitud?

-Desde la mañana, no se ha acercado ni para saludarme, es un poco inusual en él…

-Ya veo-dijo Grace reacomodando sus gafas.

-¿Crees que estoy exagerando?-pregunte de repente.

-No, creo que te lo estás tomando muy enserio, Lily-dijo de repente. Mierda, Grace tenía mucha razón…era algo peligroso el estarme tomando a Patrick tan enserio, más cuando ni el mismo se tomaba enserio…era peligroso y estúpido de mi parte.

-Tienes razón-dije en un susurro.

-Mira, no me malinterpretes, Lily, eres libre de fijarte en quién gustes, solo que me agradas y no me gustaría que un idiota como Patrick te terminará haciendo daño. –dijo Grace con un tono severo…no me gustaba que la gente allegada a mi estuviera sermoneándome acerca de Patrick, por el hecho de que me daba mucho miedo que pudieran estar en lo correcto al decirme que podría hacerme daño.

-Lo tengo en cuenta, Grace, gracias-dije estrechando su mano en un gesto de agradecimiento al cual solo ella me dio una sonrisa.

---

Llegó el momento de una clase de Roberts, ah... estúpido Roberts.

Jonathan Roberts, el tipo del momento, era la clase que mis compañeras habían estado esperando todo el día, aún seguían babeando por el cabrón, aunque el en más de una ocasión las había llamado estúpidas –sin que ellas se dieran cuenta, claro está – y las había rechazado a todas, aun así, seguía teniendo el mismo efecto en casi todas sus alumnas –exceptuando a Grace y a mí – Siempre iba con su mismo atuendo, camisa de lino de algún color cercano al azul o de color blanco, con unos pantalones negros, zapatos formales y cabello alborotado, lo hacían ver más joven de lo que era, y eso le gustaba porque de alguna forma, lo hacían ver más “deseable”. Era un arrogante hijo de puta, un arrogante hijo de puta que curiosamente era muy culto. Casi nadie sabía de su vida fuera de la escuela, y los demás profesores casi no se relacionaban con él, exceptuando por el director, Thomas Johnson, que siempre hablaba con él, nadie sabía de donde se conocían pero era casi seguro que fue por el que consiguió el puesto.

-Saquen sus cuadernos, por favor-dijo en cuanto entró al salón y se puso a escribir el tema que veríamos.

Lo más notable no era el que mis compañeras estuvieran muy atentas al trasero de Roberts mientras se agachaba a recoger su gis para el pizarrón, era que Patrick no estaba al lado mío como solía hacerlo en cada clase de Roberts, estaba al lado de Iris Scott, una de mis compañeras, era una chica muy linda físicamente y muy cálida y dulce en su personalidad, estaba al lado de Patrick esta vez y estaban riéndose en silencio de alguna broma entre los dos, esta fue la primera vez que experimente una sensación muy extraña, una mezcla de enojo, rabia y tristeza…mierda, si no me equivocaba, eran celos, lo cual era una estupidez puesto que no era absolutamente nada mío…aunque era un poco aceptable de mi parte ya que poseía una personalidad en extremo celosa, que nunca me llevaría a ningún lado…pero eso es lo que sucedía conmigo.

La clase de Roberts trascurrió normal y nos hizo entregar un reporte que había encargado hacía unos días.

-Arden, quédese después de la clase-dijo sin más, ¿ni un puto ‘por favor’?.

-¿Qué sucede, profesor? –dije haciendo énfasis en la palabra y poniendo mi cara mas dulce posible.

-He leído su anterior reporte-dijo con su expresión inmutable como siempre.-Siéntese.-Vaya, ¿no le cansaba ser tan autoritario?

-¿Y está mal?-dije haciéndole caso y sentándome.

-No, al contrario, ha sido el mejor ensayo de la clase-dijo con una ligera sonrisa en sus labios. OH POR DIOS. OH POR DIOS. OH POR DIOS. Jonathan Roberts me acababa de dar una sonrisa. No una media sonrisa, no un “fantasma” de sonrisa, no algo que yo creyera que era una sonrisa. UNA SONRISA en toda la extensión de la palabra…y tengo que decir, era preciosa, sé que no debería porque él es un cabrón hijo de puta que me tiene que desagradar, pero su sonrisa, era una de las más preciosas que había visto en mi corta vida.

-¿Ah sí?-pregunte incrédula, recobrando la compostura.-

-Así es, Lillian…me gusta como redactas-dijo sinceramente.

-Gracias por hacérmelo saber, profesor-dije viéndolo directamente a los ojos.

-Eso era todo, buena tarde-dijo levantándose y eso me indicaba que era momento de irme.

-Igualmente-dije saliendo del aula, ah, este profesor sí que era peculiar.

---

-¿Nos vamos ya?-pregunto Grace.

-Sí, vámonos –dije con una media sonrisa.

-¿Qué sucede?-preguntó.

-Roberts me sonrió, esta vez sí me sonrió de verdad-dije como si fuera la cosa mas graciosa del mundo.

-¿Y porque te parece tan gracioso?-preguntó.

-No lo sé, nunca pensé que pudiera sonreír de una forma tan bonita-dije

-río-Lily, ya hemos hablado de que Roberts, aunque sea un cabrón hijo de puta que dice tienes que alargar tu ensayo, es un ser humano o bueno, un intento de –dijo

-reí- ¿Te mando a alargar tu ensayo?-

-El muy hijo de puta lo había pedido de un mínimo de cinco cuartillas, yo lo hice de siete, pero dijo que ahora todos teníamos que alargarlo hasta diez cuartillas, ¿Ves que hijo de puta puede ser? Más jodida tarea.-dijo Grace con un tonto severo de disgusto-

-reí- ¿Sabes? Me intriga.

-alzó una ceja-¿De verdad? Bueno…de alguna manera igual a mí, pero mi desagrado por él es mil veces más grande.

Y antes de que pudiera responderle a Grace con otra risa

-¡Lily!-escuche que alguien gritaba detrás de nosotras.

-¿Quién será?-pregunte buscando a la persona con la mirada.

-¡Lily!-volvió a gritar y en efecto, el idiota de Patrick venía gritando mi nombre. Después de encontrar mi mirada, dejo de gritar y apresuro su paso. –Tu cuaderno de Probabilidad, gracias –le había prestado el cuadernos unos días antes.

-De nada-dije recibiéndolo y teniendo un tono frío y cortante, después de su indiferencia todo el día, no estaba muy complacida con él.

-¿Está todo bien?-pregunto un poco confundido.

-De maravilla, Grace, vámonos –dije rápidamente.

-Espera, espera ¿estás enojada conmigo?-me pregunto poniéndose en frente mío.

-No, Patrick, no estoy enojada contigo, sigue ignorándome como hiciste todo el día-dije con desdén- Si me permites…-dije quitándome de su vista y yéndome con Grace.

Fue algo realmente infantil, pero me había molestado su actitud, ¿ignorándome, ah? ¿Por qué? ¿Qué le daba derecho? ¡No se lo permitiría! Este era el lado más horrible de Lillian, mi lado de hija de puta, un lado muy oscuro, a la que le gustaba ser una perra y no tenía ningún problema con ello…siendo así ¿Algún día podría alguien amarme? El solo pensamiento me llevaba a un valle de desconsuelo.

Mi única pregunta ahora era esta: Sentir esto por Patrick ¿Estaba mal? ¿Era incorrecto? ¿Estaba mal mi trato hacía él? Realmente no lo sabía, pero las palabras de Grace y Stu hacían eco en mi cabeza. ¿Y si Patrick me terminaba lastimando? Quizás todo esto era demasiado…era algo intenso, muy tonto para alguien de mi edad y a tan poco tiempo de conocernos, pero la verdad es que los sentimientos no se controlan, y aunque pareciera que yo tenía cierto dominio sobre ellos, era una gran mentira, nadie tiene el control de sus sentimientos, ese es el mayor problema de la humanidad o su mejor virtud…

En esos momentos, solo quería tumbarme en mi habitación, mirar hacía el techo, pensar en todo lo ocurrido y aclarar mi mente, porque parecía que mi poco sentido común se estaba desvaneciendo.

Oh Anna, como quisiera que estuvieras aquí, tendrías las palabras correctas.



La vida esta tan llena de complicaciones…aunque quizás allí esté la verdadera magia de vivir.

---
¡Hola! ¿Cómo están? Espero que estén bien, al fin pude terminar este capítulo en el que estaba trabajando desde hacía ya unos días, es que no me llega la inspiración hahaha, aunque ya con mas tiempo porque ya termine la trilogía de 50 sombras de Grey {Gracias al cielo, según Mary x3} entonces, espero que les guste y que comenten porque si no, me daré un tiro :D. En serio... hahaha, bueno lo único bueno que les puedo decir es que ayer me compré dos libros :D siempre me gusta contarles de mi patética vida por aquí, es una manía mía, aunque sé que a nadie le importa, para poder vivir tranquilamente un rato...pero bueno, estoy publicando esto en JULIO, vaya en un mes más, cumpliré un mes con la novela D: es bastante ya, bueno, aquí en México son pasado la una de la mañana, haha yo y mi gran costumbre de subir en la madrugada, tengan un muy buen principio de mes y esperemos que todo salga bien (en una semana me dan resultados de la Universidad, como dijo Laringuis, pongan a Harrison y a Lennon de cabeza, pónganles una vela y pidan por mi D:) hahaha me paso a retirar y gracias a aquellas lectoras que siempre me leen y comentan, ustedes saben quiénes son ;).

PD: Gracias al señor Elton John y sus canciones por poder inspirarme lo suficiente para terminar este capítulo. 

-Citlali. 

viernes, 21 de junio de 2013

Capítulo 22: Sentimientos


-Tengo un gran problema-dije de repente, en el Cavern Club cuando estaba hablando con Grace.

Había transcurrido un mes desde aquella plática con Stu, sobre los rumbos de la vida y esas cosas.

-¿Qué es lo que sucede?-preguntó Grace mientras tomaba un sorbo de su bebida.

-Me han pasado cosas muy extrañas últimamente…

-¿Con que?-pregunto

-No ‘con qué’ es ‘con quién’.

-Bueno, ¿Con quién?-preguntó de nuevo.

-Con Patrick.

-¿Patrick? –río- el tonto que es tu compañero, amigo de Lennon, Harrison y Paul ¿El tonto de la guitarra?

-Ríete todo lo que quieras, es una verdadera desgracia-dije con cara enfadada.

-Muy bien, perdóname, sabes que estoy idiota, pero ¿Por qué dices que te han pasado cosas extrañas?

-No lo sé… es que me trata de una forma que me confunde, es muy amable, en las clases, particularmente en la de Roberts, se pega mucho a mí y siempre estamos hablando…es algo extraño.

-¿Has pensado que quizás le agradas? –dijo Grace tranquilamente.

-Bueno…quizás estoy alucinando, últimamente alucino mucho, igual juraría que Roberts me sonrió, así de grave estoy.

-río- Roberts es perfectamente capaz de sonreír ¿sabes?

-Quedamos en que es un robot hijo de puta, ¿no lo recuerdas?-le dije

-río de nuevo-Sí, Lily, quizás estas alucinando mucho últimamente…¿Por qué te sonrió Roberts?

-No lo sé, le entregue el trabajo que había pedido y fue todo, y hasta pareció amable…me está dando miedo…tampoco he dormido bien, ha de ser por eso que me estoy imaginando cosas…el problema con Patrick es que aunque actué de esas maneras…me gusta que lo haga.

-¿Ah? –dijo Grace de repente, con los ojos bien abiertos, me daba mucha gracia cuando hacía esa expresión, porque se le notaban los ojos muy grandes y se veía graciosa.

-¿Ahora si le tomas importancia a mi platica, verdad? –dije

-No vengas con tus dramas ¿Qué significa eso de que te agrada que sea así? –dijo. El trato con Grace se había intensificado mucho en las últimas semanas, nos reuníamos para criticar a Jonathan Roberts por ser un idiota que se creía el más culto de todo el salón y el único que parecía tener una opinión válida –no es que no fuera así, en realidad, lo era, pero nos molestaba el hecho de que él estuviera al tanto de ello – por esa razón, llegue a tener un buen trato con Grace, con mucha camadería porque nos desagradaban las mismas cosas…

- Eso, que me agrada que se comporte así…es una gran estupidez decirte esto, Grace, pero creo que me gusta –este fue uno de los momentos más estúpidos de mi vida, nunca imagine que tantas complicaciones habría después de esta afirmación que le había hecho a Grace-

-Entonces…¿Qué quieres decir con eso? –pregunto muy intrigada.

-No lo sé…

-Sí que lo sabes…¿Te gusta?- Justo las palabras precisas, las que no quería pronunciar por lo mucho que implicaban.

-No lo sé…quizás…creo, solo sé que me gusta estar con él o bueno…eso siento.

-Mierda, Lily ¿tienes idea de la magnitud de esto que me estás diciendo?

-Sí, lo sé y me aterra.

-Mierda-fue todo lo que Grace termino de decir, y estaba de acuerdo con ella, era una completa mierda.

---

-No sé…no me gustan mis ojos-dijo de repente Patrick, estando en clase de Tilly, mientras dibujaba cosas en mi libreta de apuntes. Jamás se podía quedar callado, siempre tenía que estar hablando, era como algo que no podía evitar, tanto como estar respirando, lo sé porque muchas veces le dije que se callara y siempre me dijo que no podía evitarlo, llega a desesperarme muchas veces y Tilly y Greensmore me llamaron la atención gracias a eso, en repetidas ocasiones.

-¿Por qué no te gustan?-dije en voz baja, volteándolo a ver, encontrando sus ojos café muy cerca de mi rostro. Esas eran las cosas que me hacían que me llamara la atención, no sabía explicar muy bien porque y mentiría si dijera que supe en que momento me hice tan cercana a Patrick, solo sabía que me hacía reír bastante, era un idiota, por eso, y eso hacía que me agradara…más de la cuenta.

-Porque son muy comunes, tan siquiera para mí, no lo sé…me gustaría que fueran de color azul o verde –dijo abriendo mucho sus ojos -¿A ti te gustan tus ojos?

-No realmente, solo me gustan dos cosas de mí: mi sonrisa y mis hoyuelos –dije tranquila y honestamente.

-Sí…tienes una linda sonrisa –dijo viendo hacía el pizarrón, en donde Tilly estaba anotando algo.

-A mí me gustan tus ojos –dije de repente, haciendo que se volteara a verme y solo me regalara una gran sonrisa.

Terminó la clase de Tilly y seguí hablando tranquilamente con Patrick…hablaba mucho con él y me agradaba hacerlo, en apariencia, parecía un estúpido y no estoy diciendo que no lo fuera, en realidad lo era, pero podía llegar a sorprenderte, cuando hablabas seriamente con él, podías a llegar a tener una conversación coherente con él, es decir, sin todas las tonterías que suele decir solo porque sí, podría ponerte un poco de atención y comportarse como un adulto, aunque en verdad, la mayor parte del tiempo parecía tener una edad mental de un chico de 14 años, a veces, Harrison me parecía un poco más maduro en su forma de actuar. Había aprendido un poco de Patrick en estos meses en que lo había tratado, era realmente todo un personaje, estaba loco por la música y era un irresponsable de lo peor, no le gustaba que le gritaran, nunca le gustó hacer lo que le mandaban y tenía un gran problema aplazando las cosas –cuando yo ya había acabado los resúmenes que Greensmore nos marcaba, el solía apenas estar empezándolos- su color favorito era el Naranja, un color que se ve bien…en el vómito solamente, si me preguntan, le gustaba mucho Buddy Holly, teníamos muchas cosas que nos diferenciaban enormemente pero también pude darme cuenta de que habían ciertas cosas que nos hacían parecidos, podíamos estar riendo sin parar por todo un día, porque teníamos un sentido del humor muy parecido, pero también, teníamos un problema muy grande, que sería determinante para muchas cosas: Éramos extremadamente orgullosos, cínicos, egocentristas y altaneros. Eso jamás nos llevaría a un buen fin.

-¿Irás esta noche a la casa de Stu?-preguntó de repente, sacándome de mis pensamientos.-

-¿Por qué tendría que ir? –pregunte.

-No sé, creo que habrá una especie de fiesta, me invitaron John y Paul ayer.

-Ah, tampoco me interesaría ir aunque me hubieran invitado, es noche de escuela –dije de repente-

-Tienes razón, es mejor que te quede en casa haciendo la tarea de Tilly, se ve muy complicada-dijo mientras caminaba de un lado a otro, con impaciencia.

-Si ya te diste cuenta que es complicada ¿te quedarás en casa haciéndola?-pregunte con curiosidad.

-No, yo si iré a la fiesta-dijo sonriendo y aun paseándose de un lado a otro.-

-¿Ah?-dije alzando una ceja.

-No quiero que cometas mis mismos errores de aplazar las cosas y no tomarles importancia –río-

-¡Quieres dejar de hacer eso!-dije de repente, me había hartado el paseo que parecía estar haciendo.

-¿Qué?-dijo entre risas-

-Deja de estar caminando de un lado hacía otro- dije fastidiada.

-río-Perdón pero no puedo, es algo que no depende de mí, necesito estar moviéndome.

-¿Qué tanto esperas?-pregunte.

-Que Stuart venga por ti-dijo sonriendo.

-Ah…-pero antes de que pudiera decir algo, llego Stu.

-Hola-dijo a los dos- ¿Ya nos vamos? –parecía decirlo un poco enfadado-

-Claro-dije con un poco de duda en la voz.

-Nos vemos mañana, Lily, que estés bien-dijo aun sonriendo y tomando su camino.

---

-¿Te puedo hacer una pregunta?-dijo Stu de repente, no había hablado mucho en ese trayecto y maldecía el hecho de que Grace no hubiera ido a la escuela aquel día –se había quedado despierta toda la noche leyendo un libro de poesías de John Keats y tampoco es que tuviera muchas ganas de escuchar un sermón interminable de filosofía de tres horas con Roberts-

-No seas tonto, sabes que sí-dije.

-¿Qué es lo que sientes por Patrick?-pregunto de repente. Mierda…no sabía porque Stuart me había llegado a hacer esa pregunta.

-Puedo primero preguntarte ¿Por qué me estás preguntando eso? –dije alzando una ceja-

-Solo quisiera saber-dijo sin ningún titubeo en su voz, efectivamente, estaba diciendo la verdad.

-Me…agrada-dije finalmente.

-¿En verdad?-pregunto interrogándome con su mirada.

-Me…

-Gusta, ¿te gusta, cierto?-preguntó alzando una ceja, haciendo que solo me cubriera el rostros con mis manos, me daba vergüenza…me daba miedo el aceptarlo, era algo demasiado nuevo. No es que nunca me hubiera atraído nadie, era que nunca me había atraído alguien que conviviera mucho conmigo, alguien que fuera mi “amigo” por eso era algo tan extraño y realmente, difícil de aceptar.

-asentí-¿Cómo te diste cuenta?-pregunte, aterrada de la posible respuesta ¿estaba siendo demasiado evidente? Me daría un tiro si resultara ser así.

-No te atormentes, solo me he dado cuenta por tu forma de actuar con él…es muy evidente pero para mí, considera que te conozco desde hace muchos años-dijo con una mirada tranquilizadora. Estúpido Stu, siempre sabía que decir.

-¿Entonces no soy muy evidente?- pregunté.

-No realmente, simplemente que me doy cuenta por la forma en que lo tratas, extrañamente dulce, un poco más dulce que con los demás…-comenzó a decir.

-Gracias por decirme que trato mal a las personas-dije un poco irritada por su comentario.

-río-No, Lily, la cuestión es que tú eres muy dulce pero no con toda la gente, ni en todo momento, es muy raro que lo hagas, entonces, para mi ese trato me es absolutamente normal porque así me tratas, pero me puse a observar un poco tu comportamiento con Patrick y me di cuenta que eres similar con él y simplemente me puse a pensar en que lo haría tan especial como para que tu fueras amable y dulce con él, y llegue a la conclusión de que quizás te agradaba…más de lo normal, aunque después pensé que era un sentimiento estúpido porque…no es muy brillante que digamos, pero después me di cuenta que es un poco parecido a ti, así que quizás es por eso.

-Vaya, me sorprendes, ahora serás “Stu Holmes” –dije en broma.

-río- Fueron solo suposiciones que tomaron forma, ahora, sácame de mi tormento y respóndeme ¿Por qué te gusta? –Medite por un buen rato mi respuesta.

-Puedes creer…que no lo sé-dije sin más.

-¿Ah si? Vamos, debes de tener razones por las cuales te agrada…

-Bueno, es un poco atractivo –río por lo bajo- y me hace reír, es lo único que encuentro que realmente pudo hacer que me llamara la atención…o algo así.

-Mierda-dijo de repente, sacando un cigarrillo de su bolsillo- Es peor de lo que creí.

-¿Qué quieres decir?-pregunte intrigada.-

-Es como dicen, yo que sé, si amas a alguien por como luce, es deseo, si es por su mente, es por pura y sencilla admiración pero si no sabes porque…entonces podemos decir que es amor.

-reí-Vamos, hombre, no es que estuviera enamorada de Patrick.

-Solo no quiero que te lastimen-dijo con la mirada muy firme, siempre amé eso de Stu, jamás dijo algo de lo cual no estuviera absolutamente seguro.-

-¿Por qué crees que me lastimarían?-pregunté-

-No lo sé, pero no quiero que lo hagan-dijo aún con esa mirada. Jamás la cambió.

-Tranquilo, no lo harán-dije con una sonrisa pero aún no lo convencía, la preocupación seguía en sus ojos- Te lo prometo.

Nunca hagan promesas, que no van a poder cumplir.

---

-¿Y cómo te sientes con todo esto?-preguntó de repente, había invitado a Stu a quedarse a cenar conmigo, aunque hubiera una fiesta en su departamento, como siempre, era obra de Lennon más no de él, estaba Rod, pensaba que podría controlarlo, así que se quedó conmigo.

-Es algo extraño, no te mentiré-dije mientras comía mi pasta tranquilamente.

-¿Crees que el sienta lo mismo por ti? –preguntó mientras tomaba un poco del jugo de naranja que le había servido.-

-Honestamente, no lo creo-dije, eran palabras que dolían un poco, el saber que no era correspondida, era algo…devastador.

-¿Estás tan segura?-alzó una ceja.

-¿Por qué habría de fijarse en mí?-dije alzando igual una ceja-Si lo hiciera, entonces comenzaría a creer que tiene un serio problema.

-No seas de esa manera, no es que fueras un monstruo-dijo

-Solo me falta una metamorfosis más para serlo, no te preocupes-dije en tono de broma, pero las palabras salieron más amargas de lo que planeé.

-Te diré algo, Lillian Arden, he conocido muchas mujeres, pero jamás he conocido una como tú, y estoy seguro de que nunca lo haré, quizás no eres como Brigitte Bardot, lo mejor es que ni siquiera te interesa ser como ella, eres malhablada, no tienes buenos tratos con los demás, pero detrás de todo esto, hay una mujer dulce como un terrón de azúcar que decide no ser así siempre, porque le gusta hacer creer a la gente que es diferente, eres todo un acertijo, Lily pero te aseguro algo, eres la mujer más magnífica que me ha tocado conocer –dijo – Si no siente nada, sencillamente, es porque es un tonto.

-Vaya, el discurso del amigo en situaciones de desgracias amorosas –reí-Gracias Stu, aunque en tu descripción parezco ser más buena de lo que en realidad soy pero Gracias.



Y le agradecí eternamente.


---
¡Hola! Adivinen quién esta de regreso, hahaha por primera vez después de mucho tiempo, estoy subiendo otra vez, una vez por semana, espero y hayan estado bien estos días...he estado escribiendo un poco, solo un poco y me siento agradecida de hacerlo, hacía tiempo que no podía...hoy (ayer mas bien) fue la graduación del Bachillerato, a la cuál no asistí x3 haha pero esta bien, al fin, soy libre de esa escuela, la extrañaré...sin duda, ahora queda esperar mis resultados de la Universidad espero quedar, y bueno...he estado de perezosa sin escribir por estar leyendo la trilogía de 50 sombras de Grey la cual no les recomiendo, pero para distraerse de pensamientos de mierda que una tipa de 18 años muy jodida y complicada puede tener, esta bien, haha en cambio les recomiendo "Bajo la misma estrella" de John Green ese libro vale mucho la pena ;) bueno, no tengo nada más que decirles, si alguien quiere hacerme una observación acerca del fic, sabe en donde encontrarme tanto en Facebook como en Twitter, son bienvenidas c: y bueno... también quería de alguna forma decirles que este es un fic diferente, sé que quizás la poca gente que lee esto quiere ver más "acción" entre John y Lily y bueno, no les voy a mentir ni a prometer nada que no puedo cumplir, este fic esta pensado para muchas cosas, yo quiero que sea una novela en todo el sentido de la palabra, John es parte importante pero el eje de esta historia va en Lily entonces se va a hablar mucho de Lily y de sus relaciones personales, en la parte temprana del fic (que es la parte en la que estamos) realmente el contacto con John no es tan notorio, ustedes verán muchas más relaciones de Lillian con su entorno, particularmente la de Stuart con ella, será algo que defina muchas cosas, perdonen si les impacienta o lo encuentran aburrido, pero eso es lo que hay, así esta planeada la historia. Y bueno veo que quizás mucha gente ya no lee, quizás por mi ausencia y esta bien, aunque deje de publicar seguiría la historia de Lily en ese manoseado documento de Word, haha....nos vemos pronto. 

PD: Esto va para Valentina, Hola! Bienvenida a mi fic, gracias por leerlo y me alegra que estés al corriente, respondiendo tu pregunta acerca de Marianne Darcy, sigue siendo un personaje pero con menos protagonismo como antes, serán escasas las veces que aparezca hasta que finalmente deje de hacerlo (no debería de hacer esto porque prácticamente estoy dando un SPOILER) pero bueno, las cosas están así, habrán muchos personajes nuevos y otros muchos se irán también, no puedo dar una fecha exacta de cuando será pero son cosas que están decididas y que pasarán. Gracias de nuevo, por leer, te regreso el abrazo desde México hasta Colombia :)

miércoles, 12 de junio de 2013

Capítulo 21: ¿A dónde vamos?


-¿Qué paso ayer?-dijo Grace cuando se levantaba.-

-Simplemente vomitaste por todo Liverpool, lo normal-dije mientras le daba otro sorbo a mi café-

-¿Es enserio?-dijo la chica mientras se tallaba los ojos y se volvía a poner las gafas-

-reí-No, tonta, simplemente te embriagaste un poco ¿estás bien?-pregunte-

-Sí, solo un poco de mareo ¿Tú me trajiste?-pregunto con sus ojos bien abiertos.-

-reí de nuevo-Algo así, Patrick me ayudo a traerte…

-Oh, me alegro, me agrada ese chico-dijo mientras se reincorporaba y se sentaba enfrente de mí-

-¿Quieres café?-negó con la cabeza- Y bueno…¿Ya pretendes irte o prefieres esperar un poco?

-¿Qué hora es?-preguntó-

-Las once de la mañana-dije tranquilamente, aún, tomando mi café.-

-¡¿QUÉ?!-dijo la chica de repente, causando que se derramara un poco de lo que estaba tomando-Perdón…mierda, se me está haciendo tarde.

-reí-¿Qué pasa? ¿Tarde para qué?

-Hoy es el cumpleaños o algo así de una tía mía, es una tía vieja pero mi madre insiste en que tenemos que ir a verla y a felicitarla y un montón de mierda más.

-reí aún más fuerte, Grace me hacía reír y mucho- Bueno, ¿a qué hora será la fiesta de tu tía?

-Me tengo que ir exactamente en menos de media hora, así que será mejor que salga de aquí si no quiero terminar con los oídos ensangrentados de tanto escuchar a mi mamá con el mismo sermón una y otra y otra vez.

-reí-Bueno, suerte en el cumpleaños o algo así, de tu tía.

-Gracias, Lily y perdón por hacerte cargarme desde la casa de Stuart-dijo un poco apenada-

-sonreí-No te preocupes, ya me devolverás el favor algún día-dije y la chica solo me regalo una media sonrisa y salió por la puerta en camino a su casa. Me agradaba mucho Grace, era curioso, había gente que yo conocía desde hace ya muchos años, que la había tratado y aun así, no me caían ni la mitad de lo que Grace lo hacía…quizás era algo en su personalidad que me causaba mucha confianza, no se veía como una persona falsa, muy por lo contrario, parecía y me atrevía a decir, que era una de las personas más genuinas que me había tocado conocer…y agradecía por ello.

---

-Hola, extraña-dijo Stuart de repente, llegando a mi casa. Yo me encontraba en el jardín, terminando de leer un capítulo de mi libro….aquel saludo se me hizo extraño puesto que había sido el mismo que James Patrick me había dado apenas, la noche anterior.

-Hola, bola de pelos-dije dibujando una sonrisa en cuanto lo vi venir hacia mí.

-¿Cómo esta Grace?-dijo sentándose en el pasto del patio.-

-Mejor que ayer, eso te lo puedo asegurar –dije riendo-

-¿Tú cómo estás?-me preguntó-

-Supongo que bien-dije-

-¿Tienes planes para hoy?-dijo alzando una ceja-

-¿Por qué tanto entusiasmo en mis planes sociales, eh, Stu?-dije

-No sé…no creo que sea bueno que te quedes aquí, sola-

-Bueno, me acompañarán muchos psicólogos, créeme, ah y filósofos también, no te preocupes por mi soledad, tengo mucha tarea-dije riendo-

-río-Vamos, ¿Por qué no vienes conmigo y conversamos en mi departamento?

-Eso sonó a una insinuación sexual, Sutcliffe, y no, no follare contigo-dije entre risas-

-Eres un asco, Lillian-dijo serio, aunque sabía que mi comentario le había causado gracia-

-Gracias-dije con una mirada cínicamente tierna- Ya, bola de pelos, ¿para qué quieres que vaya contigo?

-Quiero hablar contigo, pero quiero terminar una pintura ¿entiendes mi dilema?-dijo

-reí muy fuerte- Ve y termina tu pintura.-

-Ven conmigo, así te la muestro…-

-Pero Stu, a ti no te gusta que nadie te interrumpa mientras estás trabajando-

-Pero hoy quiero hablar contigo mientras pinto-dijo sonriendo. Bien, eso hizo que decidiera aceptar sin más, si Stu quería hablar conmigo mientras hacía lo que más amaba, era realmente…algo…muy…especial y significativo, era como si yo quisiera hablar con el mientras leía o escribía, era curioso, porque igual lo hubiera hecho con mucho gusto.

-Está bien, bola de pelos, pero tu vendrás a hacer mi tarea, lo digo enserio.

-Está bien, pero vámonos ya-dijo

-¡Que impaciente eres!-dije dándole un golpe en el hombro con mi libro.

-Y tú, eres una agresiva, Lillian Arden, una jovencita muy agresiva-dijo mientras se tallaba dramáticamente el lugar que había golpeado.

---

-Entonces ¿Qué te parece?

-No voy a ir contigo a esa cosa-dije con el ceño fruncido

-Solo será una insignificante cena, Lily-dijo mientras ponía cara tierna para convencerme.

-No quiero ir a esa cena de tu familia, por tu mamá y tus hermanas no hay problema, me agradan y mucho, pero no quiero que tus demás familiares piensen que tú y yo tenemos algo, además ¿para qué quieres que vaya?

-Porque me aburriré mucho, son solo familiares muy viejos, y no dicen nada interesante…además, mi mamá quiere que vayas, me dijo que te invitara a cenar, entonces, ya te invite.

-¿Hace cuánto te dijo tu mamá que me invitaras?-dije con cara escéptica.

-¡Qué más da! Yo te estoy invitando ahora.

-De seguro te dijo hace uno o dos meses y me lo estás diciendo justo ahora porque no quieres ir solo a la cena esa de tu familia y quieres llevarme a mi, a que sufra contigo, ¿Es eso, verdad?

-río- Solo ven ¿Sí?

-suspire-No tengo nada que ponerme

-Puedes ir sin ropa, si así gustas, solo ven.

-reí-Bien, pero con mis condiciones, me darás mucho de comer y le dirás a tu mamá que haga de esa pasta que le queda tan bien

-¡Trato!-dijo rápidamente.

-Entonces, está bien, iré contigo…a morir lentamente y sufrir.

-No exageres…

-¡Stu! ¡Tienes visita!-dijo Rod desde abajo.

-Oh mierda…-comencé a decir, porque sabía de quienes se trataban.

-¡Diles que suban!

-Me voy-dije de repente-

-¡Ehh! Espera ¿Por qué rayos te vas?-dijo alzando una ceja-

-De seguro son Lennon y los otros, no, gracias…

-No te mueves de aquí, Lily, si son ellos, está bien, tu eres muy aparte, y ellos igual, no tienes por qué irte ¿entendido?

-refunfuñé- Si comienza con sus actitudes idiotas, juro que le clavare mi zapato en la cabeza.

-Hola, Stu-dijo, para mi sorpresa, Patrick, con una sonrisa que iba de una de sus orejas hasta la otra.-

-Ah, Patrick, ¿Qué haces aquí? –dijo Stu tratando de no sonar descortés pero con una ceja alzada-

-No lo sé, Harrison y Paul me dijeron que estarían aquí y Harrison quería que le enseñara los acordes de una canción de Buddy Holly, y él me enseñaría una de Carl Perkins.

-Oh, eso está muy bien ¿Y utilizan mi casa para sus reuniones sociales, los cabronazos? –dijo en tono serio que a mí me pareció muy gracioso.-

-Sí…bueno, no es mi asunto, yo solo vine porque aquí me citaron...¿Lily? –dijo de repente el muy tonto, cuando se dio cuenta de mi presencia-

-Hola, Patrick-dije con una media sonrisa.

-¿Qué haces aquí?-preguntó.

-Bueno, ella si tienes razones para estar aquí…no como tú-dijo Stu riendo-

-Para toda las tareas que nos han dejado, pensé que no te vería hasta el Lunes…o ¿Es que eres una rebelde que no hace las tareas?-dijo alzando la ceja de una forma que a mí me causo mucha gracia-

-reí-Por supuesto que no, Stu me obligo a venir, el hará mis tareas, lo ha prometido-dije

-Oh si, claro…-dijo Stu mientras ponía una pincelada más.

-¡Hola!-dijeron de repente McCartney y Harrison al mismo tiempo.

-¡Joder, Rod! ¡TE HE DICHO QUE ME AVISES CUANDO ALGUIEN VA A SUBIR!

-¡PERDÓN!-gritó Rod desde abajo. A Stu le molestaba mucho que hubiera mucha gente en su lugar en donde pintaba, ya éramos cuatro personas, y eso le irritaba…mucho.

-Bájense, estúpidos-dijo Stu con una tranquilidad muy graciosa.-Lo que sea que vayan a hacer, está bien, mientras no destruyan mi casa y me dejen pintar en paz.

-Eres un amargado, Stu-dijo Harrison- Hola, Lily-dijo con esa sonrisa tan única de él.

-Hola, George-dije sonriéndole de igual forma.-

-Hola, Lily-dijo ahora McCartney-

-Hola, Paul-dije

-¿Qué tal esta Grace?-preguntó mientras se le escapaba una sonrisa, si yo fuera otra, esa sonrisa hubiera bastado para que me le tirara encima. Pero Paul no era mi tipo, ni yo el suyo.

-Después de unas cuantas vomitadas en el sofá de mi casa…-reí- No, está muy bien, solo se mareo un poco, creo que se embriago pero fue muy poco, ya está bien.

-Bueno, eso es lo importante, pensé que si se pondría mal…-dijo Paul.

-Oh, Paul, tu siempre una lindura-dijo Patrick para después apretujarle las mejillas.

-¡Déjame!-dijo McCartney.

-¡Déjame! ¡Déjame!-dijo Patrick en burla.

-Ya, Patrick, deja a la señorita en paz-intervino Stu causando que yo soltara una gran carcajada.

-Bueno, vámonos para abajo, dejemos a Stu trabajar en paz-dijo Harrison y así, Paul y James lo siguieron.

-¿Entonces si eres una señorita, Paul?-escuche que preguntó Patrick, después de que Harrison cerrara la puerta.-

-Son terribles-dije entre risas.

-Vaya que sí…¿Qué opinas de Patrick?-dijo Stu mientras seguía con su pintura.

-Me agrada ¿Por qué preguntas?-dije alzando una ceja.

-Simplemente…a mi igual me agrada-dijo sin más y seguía pintando…

---

-¿Ya te vas?-escuche que preguntaron tres voces al unísono en cuanto baje y decidí ponerme mi abrigo-

-Sí, ¿por qué?-pregunte

-Pensábamos ir al pub que queda aquí cerca ¿Quieres venir con nosotros?-pregunto Harrison-

-¿Qué irán a hacer? Si van a conocer chicas, no le veo el sentido…-dije

-Ven, podemos pasar un buen rato – dijo Patrick

-Vamos, Lily-dijo Paul sonriéndome.

-Gracias chicos, pero no…prefiero ir a mi casa, tengo tarea que hacer –reí- nos vemos.

-¿Quieres que te acompañe?-pregunto James Patrick.

-Eh…-pero antes de que yo pudiera contestar, salió Stu a mi defensa.

-Tranquilo, vaquero, yo la acompañaré, no destruyan nada mientras llevo a Lily a su casa, ¿entendido? –dijo Stu a tono de amenaza.

-Está bien-dijeron los tres.

---

-Has estado muy callada últimamente-dijo Stu mientras caminábamos.

-Quizás, porque no tengo mucho para decir, solo sé que necesito llegar a mi casa a terminar mi tarea de Filosofía-dije

-Para el sensual Roberts-dijo Stu

-Oh sí, claro…ese profesor me da un sentimiento que no puedo explicar.

-¿Por qué lo dices? ¿Te gusta?

-reí-No, sencillamente es una sensación extraña…quizás son alucinaciones mías.

-Esperemos que no, una futura psicóloga con alucinaciones…eso no suena bien.

-Para nada bien, pero qué más da… ¿A dónde vamos, Stu?-pregunte de repente.

-Por ahora, a tu casa –dijo sin inmutarse.

-No, me refiero ¿A dónde vamos? Con nuestras vidas…con todo…

Hubo un silencio, en el que Stu se dedicó a reflexionar su respuesta.

-Vamos hacia donde tenemos que ir, no sabemos exactamente donde es, pero ten por seguro que sabremos cómo llegar, te lo prometo.

-La vida es muy rara ¿Sabes?-dije de repente.

-En extremo…pero ¿Sabes?

-¿Qué?-pregunté.

-Eso es lo que la hace bella


-Supongo que sí...-dije mientras seguíamos caminando, aun preguntándome que es lo que seguía y aunque pensara una y mil cosas, jamás, en ese momento, pude saber qué es lo siguiente que pasaría, ni en mi vida, ni en la de Stu, ni en la de nadie…porque así de rara es la vida. Un extraño misterio…pero estaba y estoy de acuerdo con Stu, es esa extrañeza lo que la llega a hacer tan bella.

---

¡Hola!  HE REGRESADO DEL ABISMO. hahahaha! al fin, estoy de vuelta, ya estoy casi a un paso de graduarme de el Bachillerato, o morgue, como yo le digo, el próximo Viernes es la ceremonia de Graduación, ya presenté mi examen de admisión a la Universidad, así que les ruego que recen por mí, que le pidan a John y George por mí y esperemos lo mejor, solo quedan esperar los resultados, he vivido unos meses de puro ajetreo pues ya era lo último de la prepa... así que creo que todo esta saliendo y terminando bien, perdónenme por haberme ausentado tanto, es que no solo era la escuela sino otras cosas personales, muchas cosas, sucesos... que me han marcado el año y quizás, hasta la vida y todo eso se junta y hace que no pueda encontrarme a mi misma para escribir la historia de Lily, no es porque no haya querido, no he podido, y me mataría si hago de esta historia, para la cual tengo grandes planes, una mierda, sería lo último que haría mierda, espero y entiendan mi posición y también entiendan que este capítulo ha quedado bien MIERDA. Lo lamento mucho, en verdad, pero es lo más que puedo darles, ojalá y todavía haya gente dispuesta a leer esta cosa, en verdad. Y bueno... les recomiendo un libro por el cuál me quede despierta hasta las 6 de la mañana {lo leí en PDF, la economía... XD} se llama "Después del arco iris" de Cecelia Ahern, autora de PD: Te amo x3 léanlo, no creo que se arrepientan. ¡Nos vemos, preciosas lectoras! Cuídense! 

miércoles, 1 de mayo de 2013

Capítulo 20: Encuentros



-Bueno…¿irás a decirle ahora a Lennon o qué? –le dije de repente a Stu, cortando la mirada que Grace le estaba dando.-

-No lo sé, quizás…su supuesta fiesta comenzarás a las siete, pero es casi seguro, que a esa hora ya estará ebrio.-dijo Stu sin perder el disgusto.-

-Bueno, entonces no sé qué mierda sigues haciendo aquí-dije seria.-

-Nos vemos después, Lily –dijo dándome un beso en la mejilla- Hasta luego, Grace. –dijo mientras se iba en dirección a su apartamento con un rostro lleno de preocupación…¿Lograría que Lennon cancelara aquella fiesta?

---

-Vi que quedabas viendo de una manera muy curiosa a Stu-dije de repente, en el camino junto a Grace.-

-¿Qué?-dijo la chica con toda la sangre de su cuerpo en sus mejillas.-

-reí-No te asustes, solo es un comentario.

-Oh bueno…no, no…no es lo que tú crees yo…-comenzó a titubear-

-reí de nuevo-Lo que yo crea realmente no importa, pero tengo que decírtelo, Grace, Stu tiene novia – dije tratando de no herirla, debía de ser algo un poco complicado.-

-Oh…lo imagine-dijo de repente- pero no, no me gusta o algo así, solo me agrada su forma de ser.

-reí-Stu ocasiona eso en todo ser humano que lo llega a conocer.

-Supongo…-dijo Grace

-Bueno, nos vemos luego, Grace ¿te han dejado mucha tarea?-pregunte de repente-

-Ah solo lo usual, excepto por Roberts, él prácticamente quiere que veamos toda la materia en un fin de semana, pero todo normal-dijo la chica viendo hacía sus zapatos, avergonzada, quizá, por lo que acababa de decirle.-

-Bueno, suerte-dije dándole una sonrisa y viendo como cruzaba la calle para llegar a su casa.-

---

Me senté en el sillón de la sala, esperando tomar un buen libro y leer durante toda la tarde, tenía un numero razonable de tarea como para matarme pero prefería hacerlo al día siguiente, mientras, disfrutaría mi tarde…

Hasta que alguien toco la puerta con gran entusiasmo y maldije para mis adentros.

-¿Quién es?-dije de repente, mientras me reincorporaba y caminaba rumbo a la puerta.-

-Tu sueño hecho realidad-dijo la voz más molesta de todo Liverpool.

-¿Qué quieres?-dije irritada mientras abría la puerta y me encontraba con el estúpido de Lennon.-

-Darte un espejo, para que veas que fea eres-dijo con una sonrisa burlona.-

-¿Qué quieres?-volví a preguntar más irritada.-

-Mimi te manda esto, espero y sea veneno para cucarachas o algo así-dijo

-Espero y sea tu cerebro, eso explicaría el que seas tan idiota-dije sonriendo burlonamente, mientras tomaba el recipiente que me había llevado.-

-Lo que digas, enana y fea-dijo mientras caminaba de regreso a su casa y fumaba un cigarrillo.-

-Idiota-dije tratando de que lo oyera.-

-¡Gracias por el cumplido!-gritó desde donde estaba.-

---

Abrí el recipiente que había traído el estúpido de John, lo abrí y era un pedazo de tarta de manzana, Mimi Smith siempre había sido muy amable con mi tía, y ahora conmigo, lástima que su sobrino fuera un idiota.

-¡Lily!-dijo alguien de repente.-

-¿Ahora qué?-dije para mis adentros y fui, de nuevo, a abrir la puerta.-¿Stu? ¿Qué haces aquí?

-No quiere cancelar la fiesta-dijo Stu con un tono de desesperación que me hizo reír.-

-¿Qué harás entonces?-pregunte alzando una ceja.-

-No sé…lo peor es que Rod está totalmente de acuerdo, arruinaran mi departamento, Lily-dijo pasándose las manos por el cabello.-

-No exageres –reí- solo harán uno que otro desastre, pero no lo destruirán, suerte con tu pequeña fiesta…digo pequeña con sarcasmo porque obviamente, medio Liverpool está invitado –dije aun riendo, causando que se irritara.-

-Muy graciosa…ahora por graciosa, vendrás-dijo afirmando algo que obviamente NO iba a pasar.-

-Oh, si, por supuesto-dije con sarcasmo.-

-No te lo estoy proponiendo, te estoy diciendo que vas a ir-dijo Stu con una sonrisa pícara que hizo que me enfadara.-

-¿Disculpa? ¿y desde cuando tú me dices que hacer, ah? –dije soltando mi libro de mala gana.-

-río- Vamos, Lily ¿Qué harás en un Viernes por la noche?

-Puedo quedarme a leer un buen libro, escuchar algo de música, ver televisión o simplemente adelantar algo de la montaña de tarea que tengo…no lo sé-dije

-Vaya ¡Que divertido!-dijo con sarcasmo-Ven, te prometo que no te arrepientes, además, quiero que conozcas nueva gente.

-Yo no quiero conocer nueva gente-dije aún irritada.-

-Vamos, te hará bien…-comenzó a decir-

-No veo la necesidad de hacerlo, Stu-dije

-Vamos, Lily, puede que conozcas a gente nueva que te agrade, ya verás, tu misma lo dijiste, medio Liverpool estará allí-dijo

-Pero allí estará el idiota de Lennon…-

-¿Y? Eso no debe de importarte, es su fiesta pero es mi apartamento, no te preocupes porque te vaya a molestar, no lo hará-dijo muy seguro de sí mismo-

-¿Seguro?-pregunte alzando una ceja, considerando su propuesta-

-Sí, es más…podemos invitar a Grace, quizás ella también quiera venir-dijo de repente-

-Lo dudo, pero quizás si…-dije aun pensativa.-

-Bueno, te veré allí ¿cierto? –dijo con una sonrisa implorante.-

-Lo pensaré-dije finalmente-

-Espero y vayas-dijo dándome un beso en la mejilla y marchándose, sabía que al final de cuentas, lo complacería.

Maldito.

---

-Hola, buenas tardes-dije cuando estaba enfrente de Josephine Marsden.

-¡Hola, Lily! ¡Que sorpresa! ¿Se te ofrece algo?-dijo la señora dibujando una sonrisa amable en su rostro.-

-¿Esta Grace?-pregunte, respondiendo igualmente, con una sonrisa.-

-Claro, deja que le diga que estás aquí, pasa, siéntate por favor-dijo Josephine mientras iba a buscar a su hija-

-Hola, Lily ¿te puedo ayudar en algo?-pregunto Grace tallándose los ojos, supongo que habría de estar durmiendo-

-Oh, bueno, verás Grace, quisiera que me ayudarás con un tema de Filosofía ¿podrías? Es que se me dificulta mucho-dije

-alzó una ceja dudosamente-Esta bien…solo deja que me acomode la maraña que tengo por cabello.

-reí-Te espero en mi casa, ¿Segura que no te interrumpo?

-Bah, no digas tonterías, en unos minutos estoy allí-dijo la chica aún con tono somnoliento.

Tuve que mentir, obviamente no le diría nada acerca de la fiesta en frente de su madre, seré estúpida pero no a tanto extremo.

---

-¿Qué es lo que no entiendes?-dijo Grace cuando entraba a mi casa-

-Olvida la puta Filosofía, ¿Recuerdas que Stu detendría la fiesta de Lennon? –Asintió- no pudo, el muy idiota, entonces me vino a, prácticamente, forzar para que vaya a la puta fiesta y me dijo que te llevara ¿Me acompañas?-dije tratando de convencerla con una cara de súplica, de esas que pone un perrito callejero cuando tiene hambre y tú tienes comida-

-Oh…no sé, Lily…no conozco a nadie en esa fiesta y…

-¡Exactamente! Yo tampoco conozco a nadie, pero él quiere que conozca gente nueva y estupideces, vamos, por favor-dije sin dejar mi cara de perrito hambriento-

-Oh…-suspiro- vaya, que demonios, está bien.

-¡Sí! ¡Gracias!-dije muy emocionada-

-río-Pero hay un pequeño problema…

-¿Cuál?-pregunté.-

-Mis padres…jamás dejarán que vaya a una fiesta y menos si saben que es de Lennon, preferirían quemarme viva o algo así.

---

-¿Ya estas lista?-dijo Grace de repente, entrando de nuevo a mi casa-

-Sí, vámonos-dije tomando un bolso con mis pertenencias-

-Espero y haya alcohol-dijo de repente-

-Mientras no te embriagues, todo está bien-dije cerrando la puerta-

-río-No te prometo nada-

-¿En verdad te gusta el alcohol?-pregunte alzando una ceja-

-A veces-dijo con una sonrisa pícara.

-¿En verdad?-dije seria

-río fuerte-Es una broma, prefiero, no sé…un cigarrillo.

-suspire-Bueno, creo que eso habrá de sobra.

El plan era el siguiente: Los padres de Grace creían que ella pasaría la noche en mi casa, como dos chicas normales…era una vil mentira, por supuesto que era la excusa para poder ir a aquella ridícula fiesta sin tener tantos problemas por las restricciones que los Marsden les ponían a su hija.

---

-¿Por qué tienes tanto interés en venir a esta fiesta, Lily?-pregunto Grace en una parte del trayecto desde nuestras casas hasta el departamento de Stu-

-Realmente no lo sé…quién sabe, solo tuve curiosidad de saber que tanta gente estará allí, te prometo que solo estaremos una hora o dos, no creo soportar a tantos idiotas reunidos en un solo lugar-dije causando su gracia.

---

Llegamos al departamento de Stu, estaba Rod afuera, fumando un cigarrillo.

-Hola, Rod-dije de repente.-

-¡Hola, Lily! Vaya, que sorpresa que estés aquí…-dijo

-Esta es mi amiga, Grace Marsden-dije mientras ellos dos se saludaban.-

-Yo soy Rod Murray, amigo y compañero de Stuart.-

-¿Qué haces aquí? ¿Por qué no estas adentro?-pregunté-

-Ah, porque hay demasiada gente y quería fumar un cigarrillo tranquilamente, pero ya que están aquí, las conduciré con Stu, no creo que logren verlo de entre tanta gente-dijo Rod abriendo la puerta para subir al departamento.

-Mira que trajo el viento, Stu-dijo Rod-

-¡Han venido!-dijo Stu muy feliz-Hola Grace-

-Hola, Stu-dijo Grace con una sonrisa amable-

-¿Ves que mi suposición de que medio Liverpool estaría aquí no era tan exagerada?-dije. Y no me equivocaba, había muchísima gente, de todos lados, no conocía ni a la tercera parte, solo pude distinguir a Paul bailando con una chica que no había visto antes y a George, en una esquina, conversando con alguien que no reconocí de inmediato.

-Sí, lo sé…pero…

-Hola Stu-dijo una voz femenina de repente, era una chica alta, bastante más alta que yo y un poco más que Grace, tenía un cabello negro y largo, y un rostro muy amable, sin una sola gota de maquillaje, eso era lo más admirable.

-Hola, Pam-dijo Stu con una gran sonrisa al ver a la chica- Lily, Grace, esta es mi compañera de clases, Pamela Henson.

-¡Hola!-dijo Pamela ofreciendo su mano con un gran afán- ¿Cómo están?

-Bien, gracias-dijimos Grace y yo al unísono-

-¿Tú también estudias Arte?-pregunto Grace-

-Así es-sonrió-

-Oh, vaya, que bien-dijo Grace correspondiendo su sonrisa-

-¿Y ustedes que estudian?

-Filosofía

-Psicología

-¡Vaya! ¡Que interesante se ve!-dijo la chica, era gracioso, había conocido a gente como Pamela antes, muy entusiastas y amables, pero eran falsas, muy falsas. En cambio, Pamela, tenía algo que la hacía ver muy sincera en su forma de tratar a la gente.- Iré a saludar a Cynthia, nos vemos Lily, nos vemos, Grace-dijo

-Hasta luego, Pamela-dijimos al unísono, de nuevo-

-Por favor, llámenme Pam-dijo la chica yéndose tranquilamente, hacia donde estaba Cynthia Powell, la novia del estúpido de Lennon.

---

-Miren quien está por aquí…-dijeron dos voces más que conocidas.

-Hola, tontos-dije graciosa-

-¡No te hemos visto en siglos, Lily!-exclamó Harrison-

-No seas exagerado, Harrison, solo no me has visto en unas semanas.

-Pero parecen siglos-dijo McCartney.-Hola, Grace

-Hola, Paul-dijo Grace sonriendo-

-¿Cómo han estado?-Pregunto Harrison-

-Bien, gracias-dijo Grace un poco tímida-

-¿Qué han estado haciendo, ustedes, eh?-pregunte alzando una ceja-

-Oh, tu sabes, tocando música por aquí, tocando música por allá…nada importante-dijo McCartney con aquella sonrisa que derretiría a cualquiera-

-Vaya, veo que siguen haciendo lo mismo de hace unos meses –reí-

-No esperes que los músicos cambien sus hábitos-dijo Stu uniéndose a nuestra conversación- Me he dado cuenta de que soy terriblemente maleducado ¿quieren algo de beber?

-No, sé que lo único que has de tener es alcohol y paso…-dije

-Yo quiero una cerveza-dijo Grace sin más, causando mi sorpresa, la sorpresa de Harrison y McCartney y por supuesto, la sorpresa de Stu.

-Oh, claro, ya te la traigo y Lillian…tengo la cocina agua, no solo vivo de cervezas ¿Sabes?

-Eso dices-dije divertida-sé bueno y tráeme un vaso de agua.

-¡Pero si aquí estas! –dijo James Patrick de repente, causando algo muy extraño en mí.

-Ah, Patrick, pensé que ya te había perdido para que me dejaras de molestar-dijo George gracioso-

-Ah, cállate Hari-dijo Patrick y de repente, noto mi presencia-Hola, extraña-dibujo una sonrisa en su rostro-

-¿Conoces a Lily?-pregunto McCartney alzando una ceja-

-Nos conoce a mí y a Grace-dije, buscando a Grace con la mirada, mi sorpresa fue verla con una cerveza en su mano y conversando muy animadamente con Stuart y con una chica y otro chico, de seguro, habrían estado hablando de Arte, ya que a ella parecía interesarle mucho…quizás por eso se sentía atraída hacía Stu-

-Soy compañero de Lillian-dijo James-

-¿Estudias Psicología?-pregunto Harrison con gran asombro-

-río-Se supone

-Oh, dios, lo lamento, Lily, ahora tendrás que lidiar con la molesta presencia de este engendro-dijo Harrison-

-Oh, mi presencia no es más molesta que la tuya –dijo Patrick siguiéndole el juego-

-¡Paul! ¡George! ¡Vengan!-dijo la rasposa voz de Lennon en un grito.

-¿Qué quieres?-pregunto McCartney, igual, en forma de grito.

-Solo vengan-respondió Lennon mientras tenía en una mano una cerveza, y un brazo lo tenía alrededor de los hombros de Cynthia-

-Ya venimos-dijo Harrison-

-Vayan, que si no, su papi les pegará-dijo Patrick de forma burlona-

-Ya verás, cabrón-dijo Harrison con una sonrisa pícara-

-No pensé el verte aquí-dijo Patrick regalándome una sonrisa, una muy bonita sonrisa-

-Ah –reí- no pensaba venir pero Stu me insistió.

-No pareces el tipo de chica que va a fiestas-dijo

-¿Qué tipo de chica te parezco entonces?-pregunte alzando una ceja-

-Una muy interesante-dijo sonriendo de nuevo-

-¿Ah que te refieres con eso?-pregunte-

-No sé, de seguro te gusta leer y escribir y esas cosas que para mí, se me hacen muy interesantes.

-¿Ah sí?-dije en tono gracioso- Eres la primera persona que cree que las cosas que hago son “interesantes”.

-Siempre hay una excepción-dijo guiñándome un ojo, pero no a forma de coqueteo, fue una forma muy…extraña…que desgraciadamente, tuvo un efecto muy extraño en mí.

---

-Te digo que mis ojos son negros-decía Patrick-

-Te digo que no, Patrick, los ojos negros no existen, solo café muy oscuro-dije, tenía discutiendo con él por más de una hora acerca si sus ojos eran café oscuro o si eran negros-

-¿Pero cómo puedes decir eso? Son mis ojos, conozco su color mejor que tú-seguía diciendo-

-¡Que no existen los ojos negros, te digo!-seguía diciendo yo. Llevaba conversando con James por un buen rato, estaba hablándome de temas irrelevantes hasta que llegamos al color de sus ojos, que me parecían muy bonitos, por cierto.

-Lily…-interrumpió Stu mi discusión con Patrick-

-¿Qué sucede?-pregunte-

-Creo que Grace está un poco…fuera de sí –dijo Stu y volteé a ver a Grace, en un rincón con una cara que notaba que el alcohol, le había caído mal, MUY MAL.

-Mierda ¿Por qué la dejaste que tomara tanto?-pregunte a forma de reproche-

-¡No fue mi culpa! Estaba bien hasta hace unos minutos, y ya no sé qué le sucedió-dijo Stu excusándose-

-Ah, me la llevaré antes de que vomite encima de Lennon…espera…mejor esperemos…-comencé a decir-

-No andes con juegos, Lily, ven…te ayudo a llevarla-dijo Stu

-No te preocupes-dije- Tú quédate a ver que no te destruyan el puto apartamento-dije-

-¿Segura?-dijo

-Claro, además…tú también ya estás un poco ebrio, no quiero andar contigo por allí, además en verdad, destruirán tu departamento si te llegas a ir-

-No te preocupes, Stu, yo las acompaño-dijo Patrick de repente-

-Oh, no –me sonroje-No te molestes tu tampoco

-río-No estoy ebrio y puedo ayudarte a llevarla, son la una de la madrugada y es peligroso, no es molestia.

-Gracias, Patrick-dijo Stu

-No hay de que-dijo Patrick tomando a Grace por un lado y conduciéndonos a la salida-

-¡Hey Patrick!-grito el estúpido más grande de Liverpool- ¡Ten cuidado, no te la vayas a querer tirar, es de Stuart!-dijo sin gracia alguna-

-¡Oh, tenía que hablar un estúpido para cerrar la velada!-grité irritada y causando que Patrick se riera por lo bajo-

-Vámonos, no le hagas caso, esta ebrio-dijo

-Aparte de que este ebrio, siempre ha sido un estúpido-dije volteándolo a ver mientras me regalaba una sonrisa, otra en la noche, una muy bonita sonrisa.

No sabía que tenía James Patrick que hacía que sintiera algo muy extraño dentro de mí, era algo que me parecía nunca haber experimentado antes, me causaba una sensación…nueva, muy nueva.

O quizás, solo era mi estúpida imaginación.

Estúpida.

---
Hola! ¿Cómo están? ¿Que creyeron? ¿Que me había muerto? Pues casi, pero sigo medio respirando, hahaha, disculpen por el atraso, de nuevo, es que he tenido tantas cosas en la mente, que no se me ocurre nada para Lily por eso les dejo esta mierda de capítulo que fue lo único que pude sacar de mi muy exprimido y seco cerebro :c y es que, ahh no crezcan, es una trampa, es muy feo con eso del último semestre del Bachillerato y que la Universidad que si a donde me iré, que que estoy haciendo con mi vida, con mis amistades, BLABLABLABLABLABLABLA es lo que no me deja el poder pensar bien y darles una buena historia, no les prometo regresar pronto pero tampoco que no regresaré, quizás en este Mes no ande muy activa porque pues ya es el "último" antes de toda la presión de la Universidad, de todas formas, me agrada que estén al pendiente, no sé que decirles, ya casi no me fluyen palabras bueno...si por cierto no sé...a alguien le gustaría leer algunas de mis poesías? es una pregunta al aire nada más...hahaha déjenme muchos comentarios:3 las quiero mucho a todas, les mando un abrazo cibérnetico(?) hahaha cuídense y estamos en contacto! 

jueves, 4 de abril de 2013

Capítulo 19: Primeras Impresiones


-¿Ya viste al nuevo profesor de Filosofía? –le dije a Grace en nuestro trayecto rumbo a nuestras casas, mientras Stu nos acompañaba, guardando silencio y silbando una canción alegre de forma sutil.

-¿Roberts?-pregunto

-Si-me limite a decir.-

-Sí, lo he visto, joder, es sensual-dijo de repente, olvidando que Stu estaba con nosotras, en cuanto él y yo escuchamos eso, soltamos una carcajada muy fuerte que causo que la chica se ruborizara.

-Sí, creo que tú y todas las chicas de la Universidad lo piensan-dije

-¿A ti no te parece atractivo?-pregunto alzando una ceja.

-Bueno Grace, te diré que tiene una forma de pensar muy peculiar que le podría llamar la atención a cualquiera, pero, como yo no soy cualquiera solo me resulta interesante, mas no me atrae o algo por el estilo.

-río- Supongo que no podría esperar menos de ti.

-reí-Victoria Thompson ya se te adelanto, por si querías conquistarlo –dije sin dejar de reír.

-Joder, el tipo lleva apenas un día y ya tiene un club de admiradoras-dijo

-Y ¿Sabes? Lo peor es que la mayoría son putas, y a él no le agradan las putas.

-¿A quién le agradan?-pregunto Grace de forma retórica.

-A ningún hombre digno de respetar-dijo Stu de repente.

-¿Lo crees?-pregunto Grace, en lo que parecía ser la primera vez que se hablaban.

-Por supuesto que sí, es una tontería pensar que a un hombre digno le puede agradar una puta, bueno, están bien para pasar el rato, jamás negaré eso, pero, ninguna mujer así puede lograr que se le tome enserio.

-Pero a pesar de todo, suelen tener al hombre que deseen y jamás las rechazan.-dije

-Pero piensa esto, Lily, tienen a todos los hombres que quieran a base de coqueteos exagerados, de maquillaje recargado, de una personalidad falsa y plástica ¿Crees entonces que vale la pena ser así? Son para pasar el rato y solamente eso, podrán atraer a miles de hombres pero jamás podrán conservarlo, nunca podrán enamorar a uno solo, te lo aseguro.

-Ha hablado el señor Stuart Sutcliffe, el experto en hombres, amor, putas y algo más-dije causando la risa de la bola de pelos y de Grace.

-Aunque, me gusta creer en tu palabra-dijo Grace de repente.

-Créela, porque es cierto-dijo dándole una sonrisa.

---

Los días iban pasando normalmente, sin ningún apuro, hasta que llego el Viernes, el último día de la primera semana, justo ese día, tenía las dos últimas clases con Roberts, lo volveríamos a ver después de aquel Lunes en que a todas había dejado boquiabiertas, Grace, teniéndome un poco más de confianza y haciendo a nuestra relación un poco más cercana, me había dicho que las chicas de su clase se habían vuelto absolutamente locas por su nuevo profesor, joven, inteligente y apuesto y aunque Grace me lo negara, también se había ganado gran parte de su admiración.

-Buenos días, jóvenes –dijo Roberts entrando a la clase, ah, curiosamente todas las chicas de mi clase estaban sentadas en primera fila, creían que ver a Roberts era más entretenido que una función de cine.

Yo, como buena estudiante cuyo cerebro si funcionaba y no se dejaba dominar por una cosa tan banal como las hormonas, me senté unas filas atrás, en donde al parecer, todos mis compañeros hombres habían decidido ponerse. Al sentarme note que el chico que tenía a mi lado no dejaba de moverse y de jugar algo que tenía en la mano, era molesto porque al moverse me movía un poco y hacía que mi pluma, con la que estaba anotando lo que Roberts estaba poniendo en la pizarra, perdiera el equilibrio y que mi fea letra, quedara más inentendible de lo normal.

-Discu…

-Perdóname, no me había dado cuenta que te he estado moviendo todo este tiempo-dijo James Patrick con una expresión de preocupación tan seria como si acabara de matar a alguien.

-Descuida…aunque llevas haciéndolo durante los últimos veinte minutos –reí-

-¿En verdad? Oh dios, en verdad, discúlpame-dijo

-reí de nuevo-Esta bien, hombre.

-Lillian…¿Verdad?-dijo recordando mi nombre, diciéndolo no muy seguro de sí.

-Así es-sonreí y el me devolvería la sonrisa.- ¿No estas anotando?

-No, después pediré que me los den-dijo sin ningún problema.

-reí- ¿Te gusta esta materia?

-No he escuchado tano de ella como para decir si me gusta o no –río- aunque no es necesario preguntar si a las chicas les agrado, porque creo que están más que felices con la materia.

-…y con el profesor, claro está-dije siguiendo la broma

-¿A ti te parece atractivo?-pregunto de forma pícara.-

-reí-No sé porque todos me preguntan lo mismo, tiene una forma de pensar que podría cautivar a cualquiera pero solo a eso llega conmigo.

-río-Ya veo…

-Stu me dijo que eres amigo de Lennon y Shotton, ¿también te gusta mucho la música?

-La amo, pero Lennon y Shotton son solo conocidos, no confundas con amistad –sonrió, vaya un pensamiento inteligente…-

-reí-Entiendo ¿Qué instrumento tocas?

-La guitarra y la harmónica, un poco de batería igual.-dijo sin perder la sonrisa.-

-Vaya, que bien-dije

-sonrío de nuevo.-¿Eres novia de Stuart?

-¿Qué? No –reí-por supuesto que no-dije tratando de aguantar las ganas de lanzar una gran carcajada.-

-Oh, vaya, es que como Lennon siempre hace bromas de ti y él, pensé que era porque eran pareja o algo así, discúlpame-dijo verdaderamente arrepentido.-

-sonreí-no hay problema, hombre, pero te digo algo, no hagas mucho caso de lo que diga Lennon, la mayoría son estupideces, conozco a Stuart desde que tengo ocho años y desde entonces, hemos sido los mejores amigos.

-sonrío- Sé que Lennon es un poco tonto, pero me hace reír.

-Como a todos-dije igualmente, sonriendo.- ¿Cuántos años tienes?

-En abril cumpliré veinte ¿y tú?-dijo

-Oh, yo igual cumplo años en Abril…¿Veinte?

-Que bien, si, Veinte, lo que sucede es que en mi anterior escuela y ciudad, como prefería estar tocando guitarra o estar con mis amigos, reprobé el segundo semestre de la carrera y por eso, ya me atrase un poco.

-Oh, vaya, lo siento-dije

-río-No hay problema. El cambio de ciudad nos sentó muy bien a mis hermanos, mis papas y a mí.

-Oh, ya veo ¿Cuántos hermanos tienes?

-Dos, los dos menores que yo-dijo- ¿y tú?

-Dos igual, los dos mayores que yo –sonreí-

-¿Te gusta Elvi…. –

-¿Cuáles son sus nombres?-dijo Roberts poniéndose justo enfrente de nosotros.-

-James Patrick-dijo sin ningún problema. Mierda.

-Lillian Arden-dije tímidamente, primeros días y ya me iba a ganar la antipatía de Roberts ¡Genial!

-Muy bien, Señorita Arden, le ruego nos comparta su opinión, viendo que el señor Patrick está muy entretenido escuchando lo que usted dice, supongo que es porque es muy interesante, pase al frente.

Mierda, muy bien, Roberts ya no me agradaba tanto.

-¿Cómo puede usted relacionar la Filosofía con la Psicología? –prosiguió Roberts con mi tortura, estaba enfrente de la clase y odiaba eso, odiaba que todos me quedaran viendo con su gran cara de estúpidos, aunque jamás opté por demostrarles que sus miradas me intimidaban o algo por el estilo, Roberts estaba muy decidido con su pregunta, tenía una mueca que no se sabía si era de burla o de aparente disgusto, con las manos metidas en los bolsillos de sus pantalones de mezclilla.

-En todo-dije finalmente, medite mucho mi respuesta…realmente Roberts, me intimidaba, sentía que si contestaba mal, se reiría de una forma sarcástica o algo así.

-¿Y a que se refiere con eso?-dijo poniéndose en una posición más cómoda, poniéndose la pluma en el cabello, a un lado de su oreja izquierda.

-La Filosofía estudia él porque de todas las cosas ¿Cierto? Entonces, por consiguiente, la Filosofía se involucra en todas las cosas en este mundo, y se involucra con la Psicología en cuestiones de pensamiento, en cuestiones de descubrir el porqué de todo, para descubrir él porque de todos los pensamientos que un ser humano puede tener, lo clásico “¿Quién soy? ¿Qué hago aquí? ¿Hacía donde estoy yendo?” preguntas que deben guiar al ser humano, y que deben de ser respondidas para poder lograr la plenitud de las personas, la Filosofía es esencial en cualquier ciencia que estemos estudiando, así de sencillo, sin la Filosofía no existiese, no podríamos reflexionar acerca de si somos solamente unos litros de agua, un cuerpo que ocupa un determinado espacio…o si somos seres humanos con capacidad de pensar, de reflexionar, de cambiar, de crear…

-Bien, vaya a su lugar…-dijo sin reacción relevante a mi opinión, no supe si le convenció, si pensó que era una verdadera mierda o sencillamente, le parecía muy poca cosa.-Les digo esto…me tomo la materia y mi trabajo muy enserio, si quieren estar conversando con sus amigos acerca de las banalidades de la juventud de hoy en día, salgan ahora y repiten la materia el próximo año, o cuando crean que estén preparados…en cambio, si quieren abrir su mente, dejar las estupideces de un lado y tomarse esto enserio, serán bienvenidos a mi clase-dijo con un tono severo y logro su cometido…nos tomamos enserio la “advertencia” o quizás era una amenaza…o ambas.

---

-Muy bien, entonces las características de la Filosofía son cuatro: Pregunta, Duda, quizás la más importante, El Asombro y la Visión Totalizadora. La pregunta y la respuesta son una pareja indisoluble, las preguntas tienen continuidad en la historia de la Filosofía y tienen respuestas, las respuestas siempre están abiertas –decía Roberts estando enfrente del aula, explicándonos, abusando de los ademanes, de alguna forma…hacía que le prestarás atención, hasta James Patrick, el hombre más inquieto que me había tocado conocer, y solo había convivido con él unas ocho horas desde que me lo presentaron, estaba sumido en la explicación de Roberts. – La duda, es aquello con lo cual, se aprende a pensar, es una actitud filosófica ante el mundo. En el Asombro, la Filosofía se asombra del mundo, de la realidad y es entonces, cuando se crean conceptos, buscando captar que es aquello ante lo que se encuentra, y la Visión totalizadora se refiere al hecho de que la Filosofía ve al mundo entero, no solo ve a una parte o sección de este porque cuando afirma algo, lo hace para todos los seres, hasta aquí ¿Van entiendo? ¿Tienen alguna duda? –preguntó. Nadie dijo nada – La filosofía es la ciencia que siempre les busca dar una respuesta a lo que sucede en el mundo, qué es lo que origina ciertos fenómenos, busca una explicación para todo, la base siempre será el ¿Por qué? Y aunque se crea que todos podemos ser filósofos, eso solo se puede dar con las personas que tengan bien abierta su mente y sus pensamientos.

-¿Entonces no todos podemos ser filósofos?-pregunto Victoria Thompson, era obvio que solo quería llamar la atención de Roberts, y si no…su atuendo, su maquillaje y su expresión, estaban intentándolo.

-Si así fuera, todos los seres humanos razonarían…y sabemos que ahora, el ser humano hace de todo, menos razonar-dijo Roberts en tono serio…sarcástico, me causo gracia y fui la única que reí…no sé si fui la única que entendí, o quizás, la única loca de la clase. O ambas.- Comencemos a ver la relación de la Filosofía con la Ciencia y la Religión. –dijo Roberts continuando su clase.

---

-Quiero decirle que me encantó su clase, profesor-dijo Victoria cuando el timbre sonó y la clase de Roberts terminó, yo era una de las últimas en marcharme por el simple hecho de que al muy gracioso profesor, se le ocurrió la maravillosa idea de escribir mil esquemas, con solo media hora para transcribirlos a nuestros apuntes, aparte de que estaban demasiado largos, yo era una tortuga viviente. Era obvio que Victoria estaba esperando a que todos se fueran para acercársele a Roberts y yo, estaba lo suficientemente cerca para oír su conversación, en mi lugar, seguía escribiendo las últimas palabras, aunque una parte de mi atención estaba en lo que Thompson diría.

-¿Ah sí?-preguntó Roberts con un tono muy seco, hasta ella podría notarlo.

-Así es-dijo ella sonriendo de una forma muy coqueta-Usted ha hecho que la curiosidad por la Filosofía, se esté apoderando de mí –río- hasta podría dejar de estudiar Psicología y comenzar con Filosofía.

-No lo haga, por favor, ya hay suficientes adolescentes infantiles en la carrera-dijo Roberts mientras comenzaba a borrar la pizarra. Bien, quise soltar una carcajada que iba a ser la más grande que diera en toda mi vida, pero me tuve que morder la lengua y tratar de seguir escribiendo, la expresión de Victoria fue todo un poema, al principio creyó que era una broma pero el tono serio de Jonathan le dio a entender, que lo decía enserio…muy enserio.

-Pero…

-Buenas tardes, señorita-dijo Roberts fría y cortantemente, impidiendo que Thompson pudiera decirle alguna otra cosa, se indignó y dejo el aula, muy enojada…bueno, a las putas no siempre les puede ir bien.

---

-Arden-dijo la voz gruesa y rasposa de Roberts, justo antes de que traspasara la puerta, sin titubeos, sin dirigirme la mirada, dijo mi apellido tranquilamente mientras revisaba unos papeles y escribía rápidamente.

-¿Si, Profesor?-dije, temiendo recibir otro regaño, aunque, era entendible…el tipo era nuevo y…-

-Me ha gustado su explicación-dijo, de nuevo, sin mirarme…concentrado en sus papeles.

-¿Si?-pregunte con un ligero tono de sorpresa.-

-Así es…para la próxima, espero que pase al frente por mejores motivos que los de ahora, buenas tardes-dijo Roberts, mirándome por un pequeño segundo, y volviendo a clavar sus ojos en sus papeles.

-No volverá a pasar-dije en un susurro ¿Lo debía de tomar como un halago? Es decir, le gustó mi explicación pero…su tono hacía que sonará como un reclamo.

-Buenas tardes, señorita Arden-dijo cortantemente.

-Buenas tardes-dije yo, pero ahora, de mala gana… ya no me agradaba, oh no. Me fui súbitamente de su vista y salí rápidamente.

Estúpido.

O más estúpida yo por estar revolviendo mis pensamientos con un suceso tan irrelevante como la participación en la clase de Jonathan Roberts, mi profesor de Filosofía que, al parecer, creía que era el único en su clase que podía entender la materia.

Estúpido.

---

-Lo lamento mucho, Lily-dijo Patrick interceptándome en mi camino para reunirme con Grace.- Te juro que no fue mi intención, en verdad lo lam…

-Calla, hombre –reí- ya sé que no fue tu intención, pero también fue mi culpa por estar conversando en la clase-dije con una expresión amable.

-En verdad, lo lamento-dijo pasándose las manos por el cabello negro corto que poseía.

-Ya te dije que no importa-dije mientras llegaba al encuentro con Grace, que estaba conversando animadamente con Stuart…últimamente estaba saliendo temprano del Instituto.

-Hola, Grace-dije-

-Hola, Lily- dijo ella mientras me regalaba una sonrisa.-

-Hola, bola de pelos-dije mientras me acercaba a Stuart y revolvía su cabello.-

-Hola, Lily-dijo Stu sonriéndome.-oh, Hola, Patrick

-¿Qué hay, Stu?-dijo James muy animado.- ¿Irás a la fiesta que Lennon dará?-preguntó.-

-De eso quería hablarte ¿en dónde será?-preguntó Stu con expresión seria.-

-sonrío- Vaya, amigo, te han jodido…me dijeron que sería en tu casa, y que tú estabas de acuerdo…

-¿Jodido cabrón de mierda, me va a escuchar! Nunca le di permiso para que organizara una fiesta en mi casa-dijo Stu irritado.-

-Eso me dijeron a mí, cuando Shotton me invitó-dijo Patrick encogiéndose de hombros, con una sonrisa graciosa dibujada en su rostro.-

-Mierda-dijo Stu mientras sacaba un cigarrillo.

-Bueno…si se cancela, solo dile a Shotton que me avise, hasta luego, Stu…no te irrites, te pondrás más feo de lo que ya estás –sonrió- hasta luego, Lillian-dijo Patrick yéndose con una sonrisa dibujada, sacando la harmónica de su bolsillo y comenzando a tocarla, alegremente.

-¿Qué sucedió?-le pregunte.

-Lennon me dijo que organizaría una fiesta, invitó a todos sus conocidos, incluyendo a Patrick, pero no sabía que la iba a hacer en mi departamento-dijo Stu sin ocultar su disgusto.-

-reí-Es tu culpa-bien, sabía que no ayudaba en nada, pero era la verdad…el dejaba que Lennon se diera esas libertades.

-Mierda, Rod me matará-dijo Stu, Rod Murray era su compañero de departamento.-

-Rod sabe cómo son tus “amigos”, aunque aun así…si, prepárate para morir-dije riendo.-

-¿Por qué no solo le dices que lo cancele?-dijo Grace de repente.-

-Es Lennon…-dije

-Por eso, es Lennon…y lo va a cancelar, quiera o no-dijo Stu decidido.

-reí-Ay, Stuart…eres una bola de pelos y te ves tan gracioso enojado-dije revolviéndole el cabello.

Y solo se escuchó la risa de Grace, que veía a Stuart de una manera peculiar….que me llamo la atención…oh…no.

Conocía esa mirada.

Oh, no.

Oh, no.

---
Hola! después de mis ya conocidos atrasados, aquí les dejo otro capítulo c: haha me esta costando un poquito el encontrar la inspiración para escribir, es que tengo muchas ideas, pero pues he estado sumida en tantas cosas que a lo mejor ni son tan importantes, que no me dejan coordinar bien mis ideas, me alegra que les haya gustado el capítulo anterior y que se hayan alegrado por tener de regreso a la cabrona de Lily c: bueno, un saludo para todas, gracias por comentar y ya saben, si alguien se le ofrece algo o solo quiere platicar <- allí tienen mi Facebook ;) no lo duden haha n_n nos estamos viendo c:

Debbie e_e si, ya, SUBÍ CAPÍTULO XD {denle gracias a ella que me presionaba y hacía que me pusiera a escribir hahaha} 

n_n adiós

adiós...
Me estoy yendo...
me fuí....
hahahaha XD e_e okey ya .-. 

jueves, 21 de marzo de 2013

Capítulo 18: Conversaciones



-¿Ya estás un poco mejor?-dijo Stuart en cuanto entramos a mi casa. Sonaba raro…”MI casa”.

-Si…supongo que sí-dije con la mirada perdida…le estaba mintiendo a la única persona a la cual no debería mentirle y ya casi estaba escuchando su sermón.-

-No me mientas, Lillian-Ah, mierda, era más rápido de lo que cualquiera se imaginara.-

-No te estoy mintiendo, Stuart, en verdad-dije tratando de parecer lo más convincente posible.-

-¿En verdad quieres hacer esto más largo?-dijo mientras alzaba una ceja y me miraba fijamente. Tenía tristeza, miedo e ira mezclados…una muy mala combinación.-

-No sé qué es lo que quieres, Stuart-comencé a decir con una actitud agresiva.-

-Simplemente quiero que me digas lo que realmente quieres-dijo

-¿Para qué? ¿Qué harás al respecto? ¡No puedes hacer nada! Entonces no sé porque te empeñas en hacerme hablar ¿Quieres saber cómo me siento? Siento que todo a mi alrededor se está desboronando lentamente, que estoy perdida y no sé a dónde ir. Que estoy sola ¡Así es como me siento! ¿Qué harás? ¿Sentarte a mi lado, darme palmadas en la espalda y decirme que me comprendes? ¡Por favor, Stu! –dije sentándome en el sofá más cercano, tratando de que las lágrimas no se me escaparan. Solo fue cuestión de minutos de que sintiera a Stuart a mi lado…le podía decir de una y mil maneras y jamás se enfadaría conmigo, nunca se iría, a veces me costaba trabajo el asimilar porque lo hacía…nadie debía de soportarme, pero Stuart era el único que lo hacía…era la única persona a la cuál podía acudir…-¿Qué pretendes lograr con todo esto, Stu? –dije dejando que la primera de las lágrimas se me escaparan.-

-Que te desahogues-dijo en un susurro. Bien…ya había tenido un momento reflexivo antes, ahora lo estaba volviendo a tener, pero ahora tenía compañía.-

-¿Tengo miedo, sabes?-dije refugiándome en su pecho.-

-Lo que no quieres entender…es que todos tenemos miedo-dijo mientras acariciaba mi cabello. Lo hacía siempre, desde que teníamos ocho años.-

-No, Stuart, esto es totalmente diferente…mi tía se ha ido, mi madre se ha ido…todos parecen irse y abandonarme-dije tratando de que las lágrimas me dejaran hablar.-

-Lily, ¿Yo estoy aquí, si? Yo no me he ido, y no me iré…aunque así lo quieras, aquí estaré y te apoyaré y protegeré y eso, te lo puedo jurar-dijo tomando mi mano de la manera mas dulce que alguien se hubiera podido imaginar.-

-¿Lo prometes?-dije con la mirada cristalizada con millares de lágrimas.-

-Por supuesto que sí-dijo secando una de mis lágrimas con la yema de su dedo, mirándome tiernamente, finalmente, fundiéndome en un abrazo, el más sincero de todos…el de un amigo.-

---

-¿Estas mejor?-dijo Stuart a la mañana siguiente, había venido para desayunar juntos.-

-Sí, así es…gracias-dije dándole una sonrisa, no había sonreído desde hacía ya varios días.-

-No seas tonta ¿Qué tienes para comer? Muero de hambre-dijo sonriendo.-

-Tengo cereal…cereal y…cereal.-

-Hm, ¿Cereal? Bueno…-dijo yendo hacía la alacena y sacando una pequeña taza.- ¿Ya fuiste a reinscribirte?

-¡Mierda! sabía que algo se me estaba olvidando, gracias por acordármelo-dije riendo.-

-¿No te emociona volver a la escuela?-dijo con un tono sarcástico, que no sabía si enojarme o reírme.-

-¿Estas bromeando, verdad? Es una mierda regresar a ese lugar.-

-Tendrás que regresar…durante cuatro años más –río.-

-Cállate y ni me lo recuerdes-dije fingiendo enojo.- Ahora, cállate, que quiero desayunar tranquilamente

-Oh, perdóneme, noble señorita.-

-Tonto-dije sonriendo.-

---

Eran las cuatro de la tarde, y se aproximaba la hora en que tendría que ir a reinscribirme a la morgue, digo, universidad…estaba leyendo Orgullo y Prejuicio, pues parecía que llovería y me encantaba leer el capítulo treinta y cuatro, cuando llovía…así es, el capítulo en que finalmente Fitzwilliam Darcy declara su amor por Lizzy y esta lo rechaza…es la mejor puta literatura que puede haber.

-Hace mucho tiempo que he venido luchando, pero todo ha sido en vano y ya no quiero seguirlo haciendo, pues me resulta imposible contener mis sentimientos. Permítame manifestarle cuan ardientemente la admiro…y la amo.

Era la mejor parte del dialogo y…sonó el timbre. ¿Quién puta madre podía osar el interrumpirme cuando estaba leyendo a Austen?

Me pare de mala gana del sillón en donde me encontraba, y fui a abrir la puerta, si era Stuart, juro que le diría miles de groserías…

-Hola-dijo la siempre tímida Grace.-

-Oh, Hola, Grace-dije cambiando mi rostro enfadado por una sonrisa.-

-Mi madre te manda esto-dijo dándome un recipiente, que parecía tener una especie de tarta dentro.-

-Oh, muchas gracias, dile que se lo agradezco-dije sin dejar de sonreír.-

-Bueno, me tengo que…-comenzó a decir pero se vio interrumpida, no dejaba de ver un artículo dentro de mi casa.-

-¿Qué sucede?-dije alzando una ceja.-

-¿Te gusta Jane Austen?-dijo con un singular brillo en sus ojos.-

-Oh –reí- por supuesto que sí ¿a ti también?

-¡Por supuesto, la amo!-dijo muy animada.-

-reí-Ven, pasa, ¿quieres un pedazo de lo que tu mamá mando?-dije sin perder la sonrisa.-

-río por lo bajo-Bueno…está bien.-

---

-¡Ese también es mi capítulo favorito!-dije riendo.-

-Caroline Bingley es una estúpida zorra-dijo Grace con el mas sincero odio.-

-¿Sabes? Jamás conocí a alguien que pensará igual que yo respecto a esa perra.-

-río-Odio como se le resbala a Darcy y cómo se comporta con Jane, es una verdadera puta.-

-Otra perra, sin duda, es Lady Catherine de Bourgh

-Oh, si, ¡La odio! Por ella, casi no se da la relación entre Lizzy y Darcy.

-reí-Así es pero bueno… no importa, todos son personajes y todos ayudaron a crear un maravilloso libro-dije-

-Así es-dijo Grace terminando de comer su pedazo de tarta.-

-Oh, Grace, lamento dejarte, pero ya es tarde y tengo que ir a reinscribirme a la Universidad.

-Yo igual voy para allá…-dijo con un ligero sonrojo en sus mejillas.-

-¿Quieres que vayamos juntas?-dije alzando una ceja con una ligera sonrisa.-

-Claro-dijo ella devolviéndome la sonrisa.-

Durante todo el trayecto de nuestras casas, hacía la universidad, casi no hablamos, excepto para unos cuantos comentarios sin relevancia, acerca de música, literatura y arte.

-¿Qué es lo que más te gusta en este mundo?-pregunto de repente, con un entusiasmo que se podía reflejar en sus ojos, un entusiasmo que pocas veces había podido ver en una persona.

-Supongo que leer y observar a la gente…me fascina el ser humano-dije un tanto avergonzada por una respuesta tan marica.-

-¿En verdad?-dijo con los ojos muy abiertos.-

-Así es…¿Tu no crees que el ser humano es maravilloso?-dije alzando una ceja.-

-Por algo estudio Filosofía…claro que es maravilloso-dijo sonriéndome, vaya, esta chica cada vez me caía mejor.-

-Hemos llegado-dije mientras se dibujaba una sonrisa en mi rostro por poder encontrar alguien que parecía ser muy especial…alguien diferente…

---

-¿Qué otros autores has leído?-pregunto de la nada Grace mientras íbamos de regreso a nuestras casas-

-Shakespeare, Brönte, Joyce, Alcott y algunos otros cuyos nombres no recuerdo-dije riendo.-

-¿Te gusta la poesía?-pregunto un poco cohibida.-

-No…Me encanta-dije sonriendo ampliamente y ella solo se limitó a devolverme una sonrisa igual de ancha.

-Bueno, Lily…-comenzó a decir.- fue un placer el haber tenido esta pequeña charla contigo, me has distraído un poco de la mierda de mi casa –río, pero de una forma seca, de una forma en que ríe una persona que está pasando por un momento tan malo, que reírse, aunque sea de manera seca, es lo único que puede hacer para no caer en la más profunda depresión.-

-¿Está todo bien?-pregunte tímidamente, es decir, no conocía realmente bien a Grace, solo había sostenido un par de charlas con ella, nada realmente muy profundo, pero tampoco es que se necesiten años para poder conocer a alguien realmente bien, a veces, con solo estar un rato en su compañía, puedes saber hasta que están pensando, hasta que les cruza por la mente, sus gustos, sus sueños, sus expectativas, no con todos, pero si con algunos, alguna gente especial.

-Sí-dijo cortada y secamente, evitando el tema. No la culpaba…¿Realmente alguien quería ponerse a hablar de sus problemas con una extraña? No lo creo.

-Oh, bueno, si algún día necesitas algo, puedes contar conmigo-dije de una forma amable y sobretodo, honesta. Cuando le ofrecía a alguien mi ayuda, lo decía desde lo más profundo de mi corazón, si es que algún día llegue a tener uno.

-No es bueno el estar aburriendo a la gente con tus problemas-dijo de repente, vaya, realmente éramos muy similares en ciertos aspectos.

-No me aburrirías, eso jamás-dije tratando de hacerla sentirse comprendida.-

-Solo que a veces, me siento tan ajena a todo esto, a la escuela, a mi familia y a todo en general, no lo sé…son estupideces mías-dijo.-

-Creo que te logro entender un poco ¿Vas mejor con tus padres?-pregunte tratando de que no se sintiera interrogada o juzgada solo…solo quería ayudarla si es que necesitaba ayuda.

-Bueno, no me dejan de tachar de loca y esas cosas, a veces pienso que el problema soy yo, o quizás solo soy demasiado icomprendida.

-Todos lo somos-dije en un susurro.

-Quizá-dijo igual, en un susurro. – Nos vemos pronto, Lily –dijo mientras se alejaba y daba unos paso hacía su casa…vaya chica, sí que era todo un personaje.

---

Pasaron unos días más, hasta que llego el día en que debía de volver a clases, era algo bueno, había estado conversando un poco más y más con Grace, tanto que ahora nos iríamos juntas hacía la Universidad. No quiero decir que el recuerdo de Anna todavía no me perseguía, lo hacía, pero era en las noches en donde un hueco en mi pecho se formaba y no me dejaba respirar y solo podía llorar, si no hubiera tenido las atenciones de Stuart durante todo ese tiempo, quizá me hubiera muerto ya hace mucho tiempo.

En el transcurso del primer día del segundo semestre, todo paso de una forma muy normal, algunos compañeros se acercaron a darme el pésame por lo que había sucedido con mi tía y yo solo me limitaba a darles un tímido “Gracias” y esperando que esa tortura terminase rápido, no me gustaba que la gente me tuviera lástima. Todo iba bien hasta que llego la última clase del día.

La materia era Filosofía, así de sencillo, Filosofía aplicada a la Psicología claro está, ya que se relacionaban mucho.

-Buenas tardes-dijo aquel hombre. Era un chico, no rebasaba más allá de los veinticinco años, era alto, y de complexión apuesta, era esbelto, tenía cabello café y ojos azules, iba vestido de una forma que revelaba su edad, no quiero decir que fuera casual, iba formal pero con un aire moderno. Inmediatamente note que más de una de mis compañeras lanzo un suspiro en cuanto lo vio, era cierto, el tipo era apuesto.- Mi nombre es Jonathan Roberts, y este semestre, seré su profesor de Filosofía.

Ese día, fue la primera vez que vi a Jonathan Roberts. Comenzó a hablar de un tema muy común y para empezar la materia, la clásica pregunta de “¿Para qué estamos aquí?” y Entonces note que el tipo no solo tenía apariencia, hablaba de una forma muy elocuente, nos dimos cuenta de que sabía de lo que hablaba y tenía una percepción un tanto curiosa sobre el mundo y su origen.

Solo escuche un poco de su plática, había algo en él que me llamaba muchísimo la atención.

-Todos ustedes tienen una razón de ser ¿Cuál es aquella razón? ESO quiero que se pregunten.

Al momento de terminar su clase, más de una de mis compañeras se levantó rápidamente a conseguir hablar con él, tan siquiera por unos minutos, esto solo revelaba una actitud que duraría durante todo el semestre: TODAS yendo a buscar a Roberts, algo me decía que no solo era la sensación en la facultad, era la sensación en la escuela, no creo que antes hayan tenido a un profesor tan joven y apuesto y sobre todo, que causara gran poder en las chicas.

Cuando guardaba mis cosas, para retirarme, pude ver en un momento fugaz, como Victoria Thompson comenzaba a coquetearle de una forma muy descarada, no me sorprendía de Victoria, ella era muy bonita y linda en su forma de ser, lo que me dio mucha gracia fue la mueca que Roberts dibujo en su rostro, y eso solo supondría su actitud para con todas…se veía que le hartaba que una casi, manada de adolescentes lo siguieran y lo quisieran conquistar cuando parecían no saber muy bien la ética de un profesor.

Vaya, ¿No le gustaban las putas?

El tipo me agradaba.

---

-¡Hola, Lily!-dijo Stuart inmediatamente cuando salí de la Universidad, afuera, mientras esperaba a Grace.

-Hola, bola de pelos-dije sonriendo.-

-¿Cómo te ha ido?-dijo mientras le daba otra calada a su cigarrillo.-

-Bien, tendremos a los mismos putos profesores que nos harán la vida miserable, pero bueno…¡Ah! Tenemos uno nuevo, es de Filosofía y se llama Jonathan-dije

-Me alegro - dijo mientras sonreía de nuevo y notaba que había alguien detrás de él, justo detrás.

-¿Disculpa?-dije de forma educada y amable.

-Ah, perdón, mira Lily, este es James Patrick-dijo Stu de repente, ah, claro, aquel chico había estado en mi salón todo este tiempo y no lo había notado.

-Hola-dije sonriendo tímidamente.-Yo soy Lillian.

-Hola-dijo el dibujando una gran sonrisa.- Mucho gusto.

-Al parecer Patrick está en tu clase-dijo Stu casualmente.-

-Sí, solo que ningún profesor lo obligó a presentarse –reí-

-río- me alegro que así haya sido, odio esas estupideces.

-¿De dónde vienes?-pregunte.-

-De Winchester, mis papás se mudaron este invierno.

-Oh, vaya, espero y la escuela y la ciudad te guste-dije siendo más amable de lo normal.

-sonrío-Si, ya lo creo que sí, ¿Tú también llevas viviendo toda tu vida aquí, como Stu?

-No, bueno, viví aquí una parte de mi infancia y después me fui a Surrey y ahora he regresado.

-Oh, ya veo-dijo mientras jugaba con una armónica que traía en sus manos.-Bueno, me tengo que ir, nos vemos Stu y hasta luego…Lillian-dijo repasando mi nombre en su cabeza.-

-Hasta luego-dijimos los dos al unísono y brindándole una sonrisa amable.

-¿De dónde lo conoces?-le pregunte a Stu en cuanto el chico se había ido.-

-John me lo presento, Shotton y él lo conocieron en la tienda de música, al parecer, también toca la guitarra y es su pasión.

-Oh, parece agradable-dije solo sonriendo, quién diría que aquella tarde habría conocido a dos personas que cambiarían mi vida para siempre.

James Patrick y Jonathan Roberts.

Nadie tenía previsto, lo que estaba por venir.

Ni siquiera yo.

---
Hola! ¿como están? hahaha creo que ya paso mas de un mes desde que di la noticia de que no seguiría el fanfic, bueno, dígamos que vi muchas reacciones de su parte y pues realmente lo iba a dejar hasta que pues, me anime a continuarlo porque creo que puedo darle una muy buena historia a Lillian, y bueno....tengo material para inspiración, digamos que estos meses, han sido de lo mas extraños en mi vida, alguna de por aquí ya le habré dicho por que, les diré que pues se pone bueno, yo creo, la aparición de estos dos nuevos personajes, que creo que les gustará, habrán algunos cambios en los personajes por situaciones personales de fuerza mayor, pero bueno, espero que todas estén bien, me siento muy rara aquí en el mundo de los fanfics de nuevo, tiene tiempo que no abría Blogger y bueno, este capítulo, espero no les parezca una vil mierda, me tardé casi un mes en hacerlo, por la falta de inspiración/tiempo/motivación, una mierda, pero es lo mejor que puedo darles para que vean que aún sigo viva. Bueno, cuídense mucho y nos veremos, esperemos que sea pronto c: